El dolor neuropático es uno de los tipos de dolor más complejos y más incomprendidos dentro de la fisioterapia y la medicina. Muchas personas conviven durante años con síntomas como quemazón, descargas eléctricas, hormigueos o hipersensibilidad sin entender realmente qué ocurre en su cuerpo.

Y uno de los mayores problemas es que todavía se sigue tratando como si fuera únicamente un problema mecánico o inflamatorio.

 

Pero el dolor neuropático no funciona así.

 

Hoy sabemos que requiere un enfoque mucho más amplio, activo y multidimensional.

En este blog vamos a explicar:

  1. Qué ocurre fisiológicamente en el sistema nervioso.
  2. Cómo debe organizarse el tratamiento.
  3. Qué herramientas tienen más sentido según la evidencia científica actual.

 

1. ¿Qué ocurre en el sistema nervioso?

El dolor neuropático aparece cuando existe una lesión o alteración del sistema nervioso somatosensorial. Esto puede ocurrir tras:

  • Hernias discales.
  • Ciáticas.
  • Cirugías.
  • Neuropatías.
  • Neuralgias.
  • Compresiones nerviosas.
  • Procesos persistentes de sensibilización.

El problema es que el sistema nervioso deja de comportarse de forma “normal” y se producen cambios: en los nervios periféricos, en la médula espinal y en el propio cerebro.

Como consecuencia: aumentan las señales de dolor, disminuyen los mecanismos inhibitorios del dolor y el sistema se vuelve mucho más sensible.

Y aparecen síntomas tan característicos como: quemazón, corriente, hormigueo, dolor con el roce o dolor desproporcionado.

 

2. El papel del ejercicio: fisiología y por qué funciona

 

Durante años se pensó que el tratamiento debía centrarse únicamente en medicación o técnicas pasivas. Sin embargo, cada vez existe más evidencia sobre el papel fundamental de la rehabilitación activa.

El ejercicio terapéutico no actúa simplemente “fortaleciendo músculos”, actúa directamente sobre el sistema nervioso.

Cuando el ejercicio está bien dosificado:

  • Mejora los mecanismos inhibitorios del dolor.
  • Disminuye la sensibilización.
  • Mejora la tolerancia al movimiento.
  • Ayuda a reorganizar el procesamiento cerebral del dolor.

Además, el movimiento reduce el miedo, mejora la confianza y devuelve capacidad funcional, pero cualquier ejercicio sirve…

En dolor neuropático, el sistema nervioso suele tener una tolerancia reducida. Si el estímulo es excesivo, puede aumentar la irritabilidad. Por eso el tratamiento debe basarse en: progresión gradual, exposición progresiva, control de síntomas y adaptación individual.

 

3. Orden y pronóstico del tratamiento

 

Una de las cosas más importantes que se debe transmitir a las personas con dolor neuropático es que la recuperación suele ser progresiva y no lineal.

 

Primera fase: modular irritabilidad

 

El objetivo inicial suele ser: reducir sensibilidad, mejorar tolerancia, disminuir amenaza percibida y recuperar movimiento básico.

Aquí suelen ser útiles: educación en patología, ejercicio suave, neuromodulación y técnicas analgésicas complementarias.

 

Segunda fase: recuperar capacidad

 

Una vez el sistema tolera mejor la carga se debe: aumentar la fuerza-resistencia, generar exposición al movimiento y actividades funcionales.

Aquí el objetivo ya no es solo reducir dolor, si no, recuperar la vida.

Tercera fase: autonomía y prevención

 

El tratamiento debe terminar con una persona capaz de entender su dolor, gestionar las posibles recaídas, mantener actividad física y recuperar la confianza en su cuerpo.

 

4. Herramientas de tratamiento: ¿qué dice la evidencia?

 

Educación en dolor

 

Entender qué ocurre disminuye el miedo, la hipervigilancia, el catastrofismo y la evitación del movimiento.

Y eso tiene un impacto real sobre el sistema nervioso y los síntomas.

 

Ejercicio terapéutico

 

Es una de las herramientas más importantes, ya que, es capaz de mejorar la función de los tejidos, modular el dolor y aumentar capacidad.

Siempre adaptado al nivel de irritabilidad de cada persona.

 

Neuromodulación y electroterapia

 

Ténicas como TENS, estimulación nerviosa periférica, estimulación medular y EMS pueden ayudar a modular las vías del dolor y disminuir síntomas en determinados pacientes.

 

Diatermia y terapia superinductiva

 

Aunque la evidencia sigue evolucionando, en clínica muchas veces se utilizan como complemento para modular el dolor, mejorar la tolerancia y facilitar movimiento.

Pero nunca deberían sustituir al tratamiento activo.

 

Abordaje multidisciplinar

 

Cabe recalcar que el dolor neuropático necesita un enfoque integral, implicando:

  • Sueño.
  • Estrés.
  • Estado emocional.
  • Hábitos y actividad física.
  • Entorno social.

Aspectos importantes y de buen pronóstico para la recuperación.

 

 

5. ¿Cómo trabajamos el dolor neuropático en ActiveFisio?

 

En Activefisio, clínica de fisioterapia en Palma de Mallorca, estamos especializados en el tratamiento del dolor complejo y neuropático desde un enfoque actualizado y basado en evidencia.

Nuestro objetivo no es solo disminuir síntomas temporalmente, también queremos ayudarte a: entender qué ocurre, recuperar la función y volver a moverte sin miedo recuperando la calidad de vida y actividad deportivo-lúdica.

 

Para ello combinamos: educación en dolor, ejercicio terapéutico individualizado, programación de cargas, neuromodulación, diatermia, terapia superinductiva, y seguimiento continuo.

 

6. Bibliografía

 

Keshavarz AD, Agrawal G, Alsharif LS, Mahmoud ME, Alamri S, Bhandari B, et al. Neuropathic pain management: current perspectives and emerging treatments. Medicina (Kaunas). 2025;61(7):1063.