Muchas personas conviven con dolor durante meses o incluso años sin entender realmente qué les ocurre.

Hablan de quemazón, hormigueos, descargas eléctricas, pinchazos o sensibilidad exagerada al tacto. A veces el dolor aparece sin movimiento, sin esfuerzo e incluso con pruebas médicas aparentemente “normales”.

Y aquí es donde empieza la frustración.

Porque cuando el dolor no encaja con una lesión muscular, tendinosa o articular clara, muchas personas terminan escuchando frases como:

“Eso será estrés”

“No tienes nada”

“Es una contractura”

“La resonancia está bien”

Pero la realidad es otra:

👉 El problema puede estar en el propio sistema nervioso.

A esto lo conocemos como dolor neuropático, y hoy sabemos que se comporta de una forma completamente diferente al dolor musculoesquelético clásico.

1. ¿Qué es realmente el dolor neuropático?

 

El dolor neuropático se define como el dolor causado por una lesión o enfermedad del sistema nervioso somatosensorial. Es decir, el sistema encargado de detectar, transmitir y procesar las sensaciones corporales comienza a funcionar de forma alterada.

Lo importante es entender que el sistema nervioso no es simplemente “un cable” que transmite señales.

Es un sistema dinámico que puede cambiar, adaptarse… y también sensibilizarse.

The Lancet Neurology explica cómo, tras una lesión o irritación nerviosa, pueden producirse cambios tanto en los nervios periféricos como en el cerebro y la médula espinal.

Esto hace que el sistema nervioso:

  • Amplifique señales.
  • Responda de forma exagerada.
  • Genere dolor incluso ante estímulos normales.

 

¿Cómo suele sentirse?

 

El dolor neuropático tiene características bastante particulares. Las personas suelen describir:

  1. Quemazón
  2. Descargas eléctricas
  3. Sensación de corriente
  4. Hormigueos
  5. Adormecimiento
  6. Pinchazos
  7. Hipersensibilidad al tacto
  8. Dolor con el roce de la ropa o las sábanas

Muchas veces el dolor aparece de forma espontánea y no sigue un patrón mecánico lógico:

No siempre duele más al moverte.

 

A veces duele incluso sin hacer nada.

 

Y esto desconcierta muchísimo.

2. ¿Por qué ocurre?

El dolor neuropático no depende únicamente de “tener un nervio irritado”. Cuando el sistema nervioso se altera:

  • Algunos nervios comienzan a disparar señales espontáneamente.
  • Aumenta la sensibilidad de las neuronas.
  • Aparecen cambios químicos e inflamatorios.
  • El cerebro aprende a proteger en exceso.

Con el tiempo, el sistema nervioso entra en un estado de hiperalerta y el problema deja de ser únicamente el tejido, pasando a ser cómo el sistema procesa la información.

 

3. ¿Qué problemas pueden producir dolor neuropático?

El dolor neuropático puede aparecer en muchísimas situaciones:

  1. Ciática
  2. Hernias discales con irritación nerviosa
  3. Dolor cervical irradiado
  4. Neuralgias
  5. Síndrome del túnel carpiano
  6. Neuropatías periféricas
  7. Dolor postquirúrgico
  8. CRPS
  9. Dolor fantasma
  10. Neuropatía diabética

Y la mayoría de veces puede coexistir con dolor musculoesquelético.

 

4. Cómo tratar el dolor neuropático

1. El gran problema: muchas veces se trata mal

 

Uno de los mayores problemas es que el dolor neuropático suele abordarse como si fuera únicamente un problema muscular.

Entonces aparecen tratamientos repetitivos basados solo en: masajes, reposo, técnicas pasivas, etc.

Y aunque pueden aliviar temporalmente, muchas veces no modifican realmente el mecanismo del dolor, porque el sistema nervioso necesita algo más.

2. Abordaje del dolor neuropático

 

1. Educación en dolor

 

Entender qué está pasando es fundamental.

Cuando una persona comprende:

  1. Que el dolor es real.
  2. Que el sistema nervioso puede sensibilizarse.
  3. Que puede mejorar.

Disminuye el miedo y mejora la recuperación.

 

2. Ejercicio terapéutico

 

El ejercicio tiene un papel clave porque ayuda a:

  1. Modular el sistema nervioso.
  2. Mejorar la tolerancia al movimiento.
  3. Recuperar función.
  4. Disminuir la sensibilización.

3. Tratamiento complementario

Dependiendo del caso, pueden utilizarse herramientas complementarias como:

  1. Neuromodulación.
  2. Terapia superinductiva.
  3. Diatermia.
  4. Estimulación eléctrica transcutánea (TENS).

Aunque, estas herramientas nunca deberían ser el único tratamiento.

 

5. ¿Cómo trabajamos el dolor neuropático en ActiveFisio?

En Activefisio, clínica de fisioterapia en Palma de Mallorca, estamos especializados en el abordaje del dolor complejo y neuropático desde un enfoque actualizado y basado en evidencia.

Nuestro objetivo no es únicamente reducir síntomas, sino ayudarte a:

  • Entender qué ocurre.
  • Recuperar función.
  • Volver a moverte con confianza.
  • Disminuir el impacto del dolor en tu vida diaria.

Para ello combinamos:

  1. Educación en dolor.
  2. Ejercicio terapéutico individualizado.
  3. Programación de cargas.
  4. Tecnologías complementarias.
  5. Seguimiento continuo.

 

6. Bibliografía

Baron R, Binder A, Wasner G. Neuropathic pain: diagnosis, pathophysiological mechanisms, and treatment. Lancet Neurol. 2010;9(8):807–819. doi:10.1016/S1474-4422(10)70143-5.