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	<description>Centro de Fisioterapia  I  Tratamiento del dolor</description>
	<lastBuildDate>Mon, 26 Oct 2026 17:16:51 +0000</lastBuildDate>
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		<title>¿Te duele la planta del pie al levantarte de la cama? Podría ser una &#8220;fascitis&#8221; plantar</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Holscher Dezcallar]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Oct 2026 11:00:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carrera]]></category>
		<category><![CDATA[actividad física]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Te has levantado alguna mañana y has notado un dolor punzante en el talón al dar los primeros pasos? ¿O te duele la planta del pie después de pasar un rato sentado y volver a caminar? Si te ocurre, es posible que hayas oído hablar de la fascitis plantar, una de las afecciones que  [...]</p>
<p>La entrada <a href="https://activefisio.es/te-duele-la-planta-del-pie-al-levantarte-de-la-cama-podria-ser-una-fascitis-plantar">¿Te duele la planta del pie al levantarte de la cama? Podría ser una &#8220;fascitis&#8221; plantar</a> se publicó primero en <a href="https://activefisio.es">Activefisio</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% / 2 );margin-right: calc(-4% / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:15px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:15px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div class="fusion-text fusion-text-1"><p>¿Te has levantado alguna mañana y has notado un dolor punzante en el talón al dar los primeros pasos? ¿O te duele la planta del pie después de pasar un rato sentado y volver a caminar?</p>
<p>Si te ocurre, es posible que hayas oído hablar de la fascitis plantar, una de las afecciones que debemos tener en cuenta cuando aparece dolor en la parte inferior del talón.</p>
<p>Aunque este dolor puede resultar bastante molesto, es importante saber que no todos los dolores de talón tienen el mismo origen y que existen diferentes formas de abordarlos.</p>
<p>En este artículo vamos a explicar qué es la fasciopatía plantar, qué síntomas suele producir y qué podemos hacer para mejorar.</p>
</div><div class="fusion-text fusion-text-2"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">1. ¿Qué es la fasciopatía plantar?</h2>
<p>La fasciopatía plantar es un problema que afecta a la fascia plantar, una estructura de tejido resistente que recorre la planta del pie y se extiende desde el talón hacia la base de los dedos.</p>
<p>Esta estructura desempeña un papel importante en el funcionamiento del pie:</p>
<ul>
<li>Contribuye al soporte del arco del pie.</li>
<li>Participa en la distribución de las cargas durante el apoyo.</li>
<li>Ayuda al pie a adaptarse a las exigencias de actividades como caminar, correr o saltar.</li>
</ul>
<p>Cuando hablamos de fasciopatía plantar, nos referimos a un problema que suele afectar especialmente a la zona donde esta estructura se une al hueso del talón, llamado calcáneo.</p>
<p>Quizás te preguntes por qué hablamos de fasciopatía y no de fascitis plantar, que es el término más conocido.</p>
<p>Tradicionalmente se ha utilizado la palabra fascitis, que hace referencia a la inflamación de la fascia. Sin embargo, los cambios que pueden producirse en esta estructura no siempre responden a un proceso inflamatorio típico.</p>
<p>Por eso, el término fasciopatía plantar resulta más adecuado para hablar de esta afección sin asumir que existe una inflamación constante.</p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 22;line-height: 1;--minfontsize: 22" data-fontsize="22" data-lineheight="22px"></h3>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">2. ¿Qué síntomas produce?</h2>
<p>Uno de los aspectos más característicos de la fasciopatía plantar es la forma en la que aparece el dolor.</p>
<p>Habitualmente, las personas lo describen como una molestia en la parte inferior del talón, que puede sentirse como un pinchazo o un dolor localizado al apoyar el pie.</p>
<p>El patrón más típico incluye:</p>
<ul>
<li>Dolor en los primeros pasos de la mañana, especialmente al levantarse de la cama.</li>
<li>Molestias al volver a caminar después de permanecer un rato sentado o en reposo.</li>
<li>Posible mejoría inicial después de dar algunos pasos.</li>
<li>Aumento del dolor después de pasar mucho tiempo de pie, caminar durante periodos prolongados o realizar determinadas actividades.</li>
</ul>
<p>En algunas personas, el dolor puede reaparecer o aumentar a medida que avanza el día.</p>
<p>Por ejemplo, imagina que te levantas por la mañana y notas bastante dolor en el talón. Después de caminar unos minutos, las molestias disminuyen y puedes continuar con tu rutina.</p>
<p>Sin embargo, al terminar tu jornada laboral, después de haber pasado muchas horas de pie, vuelves a notar dolor.</p>
<p>Este comportamiento puede ser compatible con una fasciopatía plantar.</p>
<p>Importante: aunque estos síntomas son característicos, no permiten confirmar el diagnóstico por sí solos. Existen otras causas de dolor plantar del talón que pueden presentar síntomas similares.</p>
<div>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="text-align: justify;line-height: 0.95;--fontsize: 22;--minfontsize: 22" data-fontsize="22" data-lineheight="20.9px"></h3>
</div>
</div><div class="fusion-text fusion-text-3"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">3. ¿Por qué aparece la fasciopatía plantar?</h2>
<p>Esta es una de las preguntas más habituales cuando alguien empieza a notar dolor en el talón.</p>
<p>¿Se debe a caminar demasiado? ¿<a href="https://activefisio.es/como-volver-al-sprint-tras-una-lesion-muscular-3-fases-que-reducen-el-riesgo-de-recaida">Correr</a>? ¿Tener los pies planos? ¿Utilizar un calzado inadecuado?</p>
<p>La realidad es que no existe una única explicación válida para todas las personas.</p>
<p>Para entenderlo, podemos hablar de la relación entre las <b>cargas que soporta el pie y su capacidad para adaptarse a ellas.</b></p>
<p>Cada vez que caminamos, corremos, saltamos o permanecemos de pie, nuestros pies soportan diferentes exigencias mecánicas.</p>
<p>En determinadas circunstancias, la exposición a estas cargas puede superar la capacidad de tolerancia de los tejidos y contribuir a la aparición o mantenimiento de los síntomas.</p>
<p>Esto no significa que caminar o hacer deporte sea perjudicial para el pie. De hecho, el movimiento y la actividad física forman parte de una vida saludable.</p>
<p>Lo importante es entender que la carga debe adaptarse a las características y a la situación de cada persona.</p>
<p>Por ejemplo, un cambio importante en la actividad habitual, como empezar a correr después de varios meses sin hacerlo o aumentar considerablemente el volumen de entrenamiento, puede ser un aspecto relevante que conviene explorar.</p>
<p>Pero eso no significa que ese cambio sea necesariamente la causa del problema.</p>
<p>Del mismo modo, tener los pies planos, una determinada forma de pisar o utilizar un tipo concreto de calzado no permite explicar automáticamente por qué una persona presenta dolor.</p>
<p><b>La fasciopatía plantar es un problema multifactorial y no deberíamos atribuirla a una única causa.</b></p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true"></h2>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-1 hover-type-none"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="267" alt="terapia manual" title="terapia manual" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2022/08/pexels-yan-krukov-5793976-400x267.jpg" class="img-responsive wp-image-2155" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2022/08/pexels-yan-krukov-5793976-200x133.jpg 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2022/08/pexels-yan-krukov-5793976-400x267.jpg 400w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2022/08/pexels-yan-krukov-5793976-600x400.jpg 600w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2022/08/pexels-yan-krukov-5793976-800x533.jpg 800w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2022/08/pexels-yan-krukov-5793976-1200x800.jpg 1200w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 1200px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-4"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">4. ¿Cómo se diagnostica la fasciopatía plantar?</h2>
<p>Si tienes dolor en el talón, una de las primeras cosas que debemos hacer es conocer mejor tus síntomas.</p>
<p>En la mayoría de los casos, el diagnóstico se basa principalmente en la <b>historia clínica y la exploración física.</b></p>
<p>Durante una valoración, un profesional sanitario puede interesarse por cuestiones como:</p>
<ul>
<li>¿Dónde notas exactamente el dolor?</li>
<li>¿Cuándo empezó?</li>
<li>¿Te duele especialmente al levantarte por la mañana?</li>
<li>¿Qué ocurre cuando caminas o permaneces mucho tiempo de pie?</li>
<li>¿Has cambiado recientemente tu actividad física o laboral?</li>
<li>¿Qué movimientos o actividades te resultan más difíciles?</li>
</ul>
<p>Además, la exploración física puede incluir la valoración de la zona dolorosa, la movilidad, la fuerza y la respuesta del pie ante diferentes movimientos o cargas.</p>
<p>Todo ello ayuda a determinar si los síntomas son compatibles con una fasciopatía plantar.</p>
<h3 class="" style="font-size: 20px;color: var(--awb-color6);--fontsize: 20;line-height: 1;--minfontsize: 20" data-fusion-font="true" data-fontsize="20" data-lineheight="20px">¿Necesito una ecografía o una resonancia?</h3>
<p>No necesariamente.</p>
<p>En los casos con una presentación clínica característica, las pruebas de imagen no suelen ser imprescindibles para establecer el diagnóstico.</p>
<p>La ecografía puede ayudar en determinadas situaciones y otras pruebas, como la radiografía o la resonancia magnética, pueden estar indicadas cuando existen dudas diagnósticas o se sospecha otra lesión.</p>
<p>También es importante recordar que encontrar un engrosamiento de la fascia u otra alteración en una imagen no significa automáticamente que sea la responsable del dolor.</p>
<p style="text-align: left"><b>Las pruebas deben interpretarse junto con los síntomas y la exploración física.</b></p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">5. ¿Cuánto tarda en curarse la fasciopatía plantar?</h2>
<p>Esta es probablemente una de las preguntas que más preocupan a quienes sufren este problema.</p>
<p>Y es completamente comprensible.</p>
<p>El dolor en el talón puede dificultar actividades tan cotidianas como caminar, trabajar, entrenar o simplemente levantarse de la cama.</p>
<p>Sin embargo, es importante saber que la evolución de la fasciopatía plantar puede ser muy variable.</p>
<p>Algunas personas empiezan a notar mejoría relativamente pronto, mientras que otras pueden presentar síntomas durante meses.</p>
<p>En determinados casos, el problema puede prolongarse incluso más tiempo.</p>
<p>Por eso, no sería correcto afirmar que todo el mundo se recupera en cuatro o seis semanas, ni prometer un plazo concreto.</p>
<p>También debemos diferenciar varias cosas:</p>
<ul>
<li>Empezar a notar menos dolor.</li>
<li>Poder caminar y realizar las actividades cotidianas con normalidad.</li>
<li>Recuperar la capacidad para entrenar o correr.</li>
<li>Volver a practicar deporte sin limitaciones.</li>
</ul>
<p>Estos objetivos no siempre se alcanzan al mismo tiempo.</p>
<p>Si estás siguiendo un tratamiento, lo importante es valorar tu evolución y ajustar las intervenciones según tu respuesta, en lugar de compararte con otras personas o intentar cumplir un plazo fijo.</p>
</div><div class="fusion-text fusion-text-5"><h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">6. ¿Cuándo debería consultar por un dolor de talón?</h2>
<p>Aunque la fasciopatía plantar es una posibilidad importante cuando aparece dolor en la parte inferior del talón, no todos los dolores de esta zona tienen el mismo origen.</p>
<p>Entre otras posibillidades, una fractura por estrés del calcáneo, un problema de la almohadilla grasa del talón o determinadas alteraciones nerviosas pueden producir molestias en esta región.</p>
<p>Por eso, es recomendable solicitar una valoración sanitaria si:</p>
<ul>
<li>El dolor persiste o limita tus actividades habituales.</li>
<li>Las molestias empeoran progresivamente.</li>
<li>El dolor aparece de forma atípica o no sigue un patrón reconocible.</li>
<li>Tienes dudas sobre el origen del problema o sobre cómo abordarlo.</li>
</ul>
<p><b>Hay situaciones en las que conviene buscar atención médica prioritaria.</b></p>
<p>Por ejemplo, si aparece dolor intenso después de un traumatismo importante, no puedes apoyar el pie, o el dolor se acompaña de fiebre, enrojecimiento importante o una inflamación llamativa.</p>
<p>También conviene solicitar valoración médica si tienes dolor persistente e inexplicable, especialmente si se acompaña de síntomas generales u otros cambios preocupantes.</p>
<p>No debemos asumir automáticamente que cualquier dolor de talón es una fasciopatía plantar.</p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">7. En resumen: la clave está en entender qué necesita tu pie</h2>
<p>La fasciopatía plantar es una de las causas que debemos tener en cuenta cuando aparece dolor en la parte inferior del talón, especialmente si las molestias son más intensas al dar los primeros pasos de la mañana o después de un periodo de reposo.</p>
<p>Aunque el dolor puede resultar bastante limitante, existen diferentes opciones para abordar el problema.</p>
<p>La educación, la adaptación de la actividad y el ejercicio terapéutico son elementos importantes del tratamiento. El calzado y otras ayudas pueden valorarse según las necesidades de cada persona.</p>
<p>También debemos recordar que el dolor plantar del talón no siempre se debe a una fasciopatía plantar y que no todas las personas necesitan las mismas intervenciones.</p>
<p>Por eso, si tienes molestias, el objetivo no debería ser únicamente quitar el dolor lo antes posible, sino entender qué está ocurriendo, <b>recuperar tu capacidad para realizar las actividades que te importan y encontrar una forma sostenible de volver a ellas.</b></p>
<p>Porque recuperar tu bienestar no consiste solamente en dejar de notar dolor, sino también en volver a disfrutar de tu día a día con confianza.</p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">8. Bibliografía</h2>
<p style="font-size: 14px" data-fusion-font="true"><a href="https://annals.edu.sg/consensus-statements-and-guideline-for-the-diagnosis-and-management-of-plantar-fasciitis-in-singapore/">Tan VAK et al. (2024). Consensus statements and guideline for the diagnosis and management of plantar fasciitis in Singapore. Annals, Academy of Medicine, Singapore, 53:101-112. https://doi.org/10.47102/annals-acadmedsg.2023211</a></p>
<p style="font-size: 14px" data-fusion-font="true"><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12249786/">Alnefaie AM, Alzahrani H, Alshehri MA. (2025). Physiotherapy Management of Plantar Fasciitis: A National Cross-Sectional Survey in Saudi Arabia. Journal of Clinical Medicine, 14(13), 4584. https://doi.org/10.3390/jcm14134584</a></p>
</div></div></div></div></div>
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			</item>
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		<title>Dolor de cadera: ¿Cuáles son las causas más frecuentes y de dónde puede venir?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Holscher Dezcallar]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Sep 2026 12:00:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Dolor de cadera]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Tienes dolor de cadera y no sabes exactamente qué puede estar pasando? Cuando hablamos de "dolor de cadera", normalmente pensamos que el problema está dentro de la propia articulación. Sin embargo, el dolor que sentimos alrededor de la cadera puede tener diferentes orígenes. Músculos, tendones, articulaciones e incluso la columna lumbar pueden provocar molestias  [...]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-2 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% / 2 );margin-right: calc(-4% / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:15px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:15px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div class="fusion-text fusion-text-6"><p>¿Tienes dolor de cadera y no sabes exactamente qué puede estar pasando?</p>
<p>Cuando hablamos de &#8220;dolor de cadera&#8221;, normalmente pensamos que el problema está dentro de la propia articulación. Sin embargo, <b>el dolor que sentimos alrededor de la cadera puede tener diferentes orígenes.</b></p>
<p>Músculos, tendones, articulaciones e incluso la columna lumbar pueden provocar molestias que sentimos en esta zona.</p>
<p>Por eso, una de las primeras cosas que puede ayudarnos a orientarnos es algo tan sencillo como preguntarnos:</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>¿Dónde me duele exactamente?</b></p>
<p>Aunque la localización no permite saber por sí sola cuál es la causa, puede darnos algunas pistas importantes.</p>
<p>En este artículo vamos a repasar algunas de las causas más habituales o relevantes del dolor de cadera según la zona en la que aparecen las molestias.</p>
</div><div class="fusion-text fusion-text-7"><h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">1. ¿Dónde te duele?</h2>
<p>Antes de hablar de enfermedades concretas, podemos dividir el dolor de cadera en tres grandes zonas:</p>
<ul>
<li>Parte delantera o ingle</li>
<li>Parte lateral de la cadera</li>
<li>Parte posterior o glútea</li>
</ul>
<p>Esta clasificación puede ayudarnos a entender mejor de dónde podría proceder el dolor.</p>
<p>Pero hay que tener algo en cuenta: <b>las diferentes causas pueden solaparse.</b> Es decir, una misma patología puede producir dolor en más de una zona y dos personas con el mismo problema pueden experimentar síntomas diferentes.</p>
<p>Por eso, piensa en esta clasificación como una forma de <b>orientarnos</b>, no como una manera de realizar un diagnóstico.</p>
<h3 class="" style="--fontsize: 22;line-height: 1;--minfontsize: 22" data-fontsize="22" data-lineheight="22px"></h3>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">2. Dolor en la parte delantera o en la ingle</h2>
<p>Cuando el dolor aparece principalmente en la parte delantera de la cadera o en la zona de la ingle, una de las posibilidades es que esté relacionado con la propia articulación de la cadera.</p>
<h3 class="" style="font-size: 20px;color: var(--awb-color6);--fontsize: 20;line-height: 1;--minfontsize: 20" data-fusion-font="true" data-fontsize="20" data-lineheight="20px">Artrosis de cadera</h3>
<p>La artrosis es una de las patologías que debemos tener en cuenta, especialmente a medida que aumenta la edad.</p>
<p>Puede producir dolor en la ingle, rigidez y dificultad para realizar algunos movimientos cotidianos, como caminar, subir escaleras o ponerse determinados zapatos.</p>
<p>El dolor puede aparecer especialmente al mover la cadera o después de determinadas actividades.</p>
<p>Pero tener cambios relacionados con la artrosis en una prueba de imagen <b>no significa necesariamente que esos cambios sean los responsables de las molestias.</b></p>
<h3 class="" style="font-size: 20px;color: var(--awb-color6);--fontsize: 20;line-height: 1;--minfontsize: 20" data-fusion-font="true" data-fontsize="20" data-lineheight="20px">Pinzamiento femoroacetabular</h3>
<p>Otra posibilidad es el denominado <b>pinzamiento femoroacetabular</b>, relacionado con determinadas características de la forma de los huesos que forman la articulación de la cadera.</p>
<p>Puede aparecer en personas jóvenes y físicamente activas y relacionarse con dolor en la ingle, especialmente durante determinados movimientos de la cadera.</p>
<p>Sin embargo, aquí también es importante evitar sacar conclusiones únicamente a partir de una radiografía o una resonancia.</p>
<p><b>Una determinada forma de la cadera puede aparecer también en personas que no tienen dolor.</b></p>
<p>Por eso, encontrar esta característica en una prueba de imagen no significa automáticamente que tengamos un problema que necesite tratamiento.</p>
<h3 class="" style="font-size: 18px;color: var(--awb-color6);--fontsize: 18;line-height: 1;--minfontsize: 18" data-fontsize="18" data-lineheight="18px">Otras posibles causas</h3>
<p>También existen otras estructuras que pueden provocar dolor en esta zona, como los tendones de algunos músculos, entre ellos el <b>iliopsoas</b> o los <b>aductores</b>, así como problemas relacionados con el <b>labrum</b> o la <b>región púbica</b>.</p>
<p>No todas estas causas son igual de frecuentes ni tienen las mismas características, por lo que será necesario valorar cada caso de manera individual.</p>
<div>
<h3 class="" style="text-align: justify;line-height: 0.95;--fontsize: 22;--minfontsize: 22" data-fontsize="22" data-lineheight="20.9px"></h3>
</div>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-2 hover-type-none"><img decoding="async" width="248" height="203" title="images (2)" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/images-2.jpeg" alt class="img-responsive wp-image-3621" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/images-2-200x164.jpeg 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/images-2.jpeg 248w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 248px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-8"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<p>&nbsp;</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">3. Dolor en el lateral de la cadera</h2>
<p>Si el dolor aparece principalmente en la parte exterior de la cadera, la situación puede ser diferente.</p>
<p>Una de las causas importantes que debemos conocer es el <b>síndrome de dolor trocantérico mayor</b>.</p>
<p>Este término engloba diferentes problemas que pueden producir dolor alrededor de la parte lateral de la cadera.</p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="font-size: 20px;color: var(--awb-color6);--fontsize: 20;line-height: 1;--minfontsize: 20" data-fusion-font="true" data-fontsize="20" data-lineheight="20px">¿Y qué pasa con la famosa &#8220;bursitis de cadera&#8221;?</h3>
<p>Durante mucho tiempo, cuando una persona presentaba dolor en esta zona, era habitual hablar de <b>bursitis trocantérica</b>.</p>
<p>Sin embargo, actualmente sabemos que el dolor lateral de cadera puede estar relacionado con diferentes estructuras y que <b>los tendones de los músculos glúteos, especialmente el glúteo medio y el glúteo menor, tienen un papel importante en muchos casos.</b></p>
<p>Por eso, no siempre es correcto resumir todo el dolor lateral de cadera diciendo simplemente:</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>&#8220;Tienes una bursitis&#8221;.</b></p>
<p>En algunas personas puede existir afectación de los tendones glúteos, de las bursas u otras estructuras próximas.</p>
<p>El dolor puede aparecer al caminar, subir escaleras, correr o permanecer tumbado sobre el lado afectado, aunque los síntomas pueden variar bastante de una persona a otra.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">4. Dolor en la parte posterior o en el glúteo</h2>
</div><div class="fusion-text fusion-text-9"><p>Cuando sentimos dolor detrás de la cadera, especialmente en la zona del glúteo, es importante recordar algo:</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>No todo dolor que sentimos cerca de la cadera procede de la articulación de la cadera.</b></p>
<p>En esta zona existen otras estructuras que pueden producir dolor.</p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="font-size: 20px;color: var(--awb-color6);--fontsize: 20;line-height: 1;--minfontsize: 20" data-fusion-font="true" data-fontsize="20" data-lineheight="20px">La columna lumbar</h3>
<p>En algunas ocasiones, el origen del dolor puede encontrarse en la <b>columna lumbar</b>.</p>
<p>Los problemas de la zona lumbar pueden producir dolor que se percibe en el glúteo o alrededor de la cadera, aunque la persona pueda sentir que &#8220;le duele la cadera&#8221;.</p>
<p>Por eso, cuando alguien presenta dolor en esta zona, también es importante valorar la espalda y no centrarse únicamente en la articulación de la cadera.</p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="font-size: 20px;color: var(--awb-color6);--fontsize: 20;line-height: 1;--minfontsize: 20" data-fontsize="20" data-lineheight="20px">Articulación sacroilíaca</h3>
<p>La zona donde la columna se une con la pelvis también puede formar parte del diagnóstico diferencial del dolor posterior.</p>
<p>La articulación sacroilíaca puede producir molestias en la región glútea y, en determinadas personas, puede ser necesario valorar si está relacionada con los síntomas.</p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="font-size: 20px;color: var(--awb-color6);--fontsize: 20;line-height: 1;--minfontsize: 20" data-fontsize="20" data-lineheight="20px">Tendones de los isquiotibiales</h3>
<p>Otra posibilidad, especialmente relevante en personas físicamente activas, es la <b>tendinopatía proximal de los isquiotibiales</b>.</p>
<p>Estos músculos se encuentran en la parte posterior del muslo y sus tendones se unen cerca de la pelvis.</p>
<p>Cuando existe un problema en esta zona, puede aparecer dolor alrededor del glúteo, especialmente en actividades como correr o realizar determinados movimientos.</p>
<p>Como ocurre con el resto de las patologías que hemos comentado, <b>la localización del dolor nos da pistas, pero no permite saber por sí sola cuál es su origen</b>.</p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">5. ¿Siempre significa que hay una lesión en la cadera?</h2>
<p><b>Esta es una pregunta muy importante.</b></p>
<p>Cuando tenemos dolor, es habitual pensar que necesitamos encontrar una lesión concreta que explique exactamente lo que estamos sintiendo.</p>
<p>Y las pruebas de imagen pueden ser muy útiles para obtener información sobre lo que ocurre en nuestro cuerpo.</p>
<p>Sin embargo, <b>una imagen no siempre cuenta toda la historia.</b></p>
<p>En radiografías, resonancias o ecografías pueden aparecer determinados cambios o alteraciones en personas que no tienen ningún dolor.</p>
<p>Esto puede ocurrir, por ejemplo, con algunos cambios relacionados con la artrosis o con determinadas características de la forma de la cadera.</p>
<p>Por eso, encontrar una alteración en una prueba no significa automáticamente:</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>&#8220;Esta es la causa de mi dolor&#8221;.</b></p>
<p>Para entender de dónde puede venir un problema, es necesario tener en cuenta el conjunto de la situación:</p>
<ul>
<li>Dónde aparece el dolor;</li>
<li>Cuándo aparece;</li>
<li>Qué movimientos lo provocan;</li>
<li>Qué actividades lo modifican;</li>
<li>Cómo ha comenzado;</li>
<li>Antecedentes de lesiones o enfermedades;</li>
<li>Resultados de la exploración física.</li>
</ul>
<p>La prueba de imagen puede aportar información muy valiosa, pero <b>debe interpretarse junto con los síntomas y la valoración clínica</b>.</p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">6. ¿Cuándo debería consultar a un profesional?</h2>
<p>No todos los dolores de cadera necesitan el mismo tratamiento ni requieren necesariamente una prueba de imagen.</p>
<p>En muchas ocasiones, una valoración clínica puede aportar información suficiente para comenzar a entender qué puede estar ocurriendo y qué podemos hacer para mejorar.</p>
<p>Sin embargo, es especialmente importante consultar con un profesional sanitario si el dolor:</p>
<ul>
<li>Aparece después de un traumatismo importante;</li>
<li>Es muy intenso;</li>
<li>Impide apoyar o caminar con normalidad;</li>
<li>Se acompaña de fiebre u otros síntomas generales;</li>
<li>Aparece de forma inexplicable y persiste;</li>
<li>Empeora progresivamente;</li>
<li>Limita de manera importante actividades como caminar, trabajar, dormir o practicar deporte.</li>
</ul>
<p>Una valoración profesional permite analizar el problema de forma individual y determinar si es necesario realizar pruebas adicionales o iniciar un tratamiento específico.</p>
</div><div class="fusion-text fusion-text-10"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">7. Entonces, ¿de dónde puede venir mi dolor de cadera?</h2>
<p>Como hemos visto, <b>no existe una única causa del dolor de cadera</b>.</p>
<p>La zona en la que sentimos las molestias puede ayudarnos a orientarnos:</p>
<p style="font-size: 18px" data-fusion-font="true"><u>Si duele delante o en la ingle</u></p>
<p>Podemos encontrar problemas relacionados con la propia articulación, como la artrosis o determinados problemas relacionados con la morfología de la cadera. También pueden estar implicados tendones y otras estructuras cercanas.</p>
<p><u><span style="font-size: 18px" data-fusion-font="true">Si duele </span><i><span style="font-size: 18px" data-fusion-font="true">en </span></i><span style="font-size: 18px" data-fusion-font="true">el lateral</span></u></p>
<p>Una posibilidad importante es el síndrome de dolor trocantérico mayor, dentro del cual pueden estar implicados los tendones de los músculos glúteos y otras estructuras de la zona.</p>
<p><u><span style="font-size: 18px" data-fusion-font="true">Si duele detrás o en el glúteo</span></u></p>
<p>Hay que tener en cuenta que el origen puede no estar en la propia cadera. La columna lumbar, la región sacroilíaca o los tendones de los isquiotibiales son algunas de las posibilidades.</p>
<p>Pero esta clasificación tiene una finalidad <b>orientativa</b>.</p>
<p>Dos personas pueden tener dolor en el mismo lugar por motivos diferentes y una misma patología puede producir síntomas en zonas distintas.</p>
<p>Por eso, si tienes dolor de cadera, <b>no es suficiente con saber dónde te duele</b>.</p>
<p>También necesitamos conocer cómo empezó, qué actividades lo provocan, qué movimientos lo modifican y qué otros síntomas pueden estar presentes.</p>
<p style="color: var(--awb-color8);font-size: 28px;--fontsize: 28;line-height: 1"><b>8. La importancia de valorar cada caso de forma individual</b></p>
<p>Una de las ideas más importantes que podemos extraer es que <b>no deberíamos intentar diagnosticar un dolor de cadera únicamente por su localización</b>.</p>
<p>Que te duela la ingle no significa automáticamente que tengas artrosis.</p>
<p>Que te duela el lateral no significa necesariamente que tengas una bursitis.</p>
<p>Y que te duela el glúteo no significa que el problema tenga que estar en la cadera.</p>
<p>La localización es simplemente <b><a href="https://activefisio.es/dolor-de-cadera-en-adultos">una de las piezas del puzzle</a>.</b></p>
<p>Para completar ese puzzle es necesario combinar la información de los síntomas con la exploración física y, cuando sea necesario, las pruebas complementarias.</p>
<p>Este enfoque también nos ayuda a evitar otro error frecuente: pensar que encontrar una alteración en una resonancia significa necesariamente que hemos encontrado la causa del dolor.</p>
<p><b>La persona y sus síntomas deben estar en el centro de la valoración, no únicamente la imagen.</b></p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">9. En resumen: el dolor de cadera puede tener muchos orígenes</h2>
<p>Cuando hablamos de dolor de cadera, es importante recordar que <b>no siempre estamos hablando de un problema dentro de la articulación de la cadera</b>.</p>
<p>El lugar donde sentimos el dolor puede darnos algunas pistas:</p>
<ul>
<li><b>Delante o en la ingle</b>: puede estar relacionado con la articulación de la cadera, aunque también pueden participar otras estructuras.</li>
<li><b>En el lateral</b>: puede estar relacionado con el síndrome de dolor trocantérico mayor y los tendones de los músculos glúteos, entre otras posibilidades.</li>
<li><b>Detrás o en el glúteo</b>: puede tener relación con la columna lumbar, la región sacroilíaca, los tendones de los isquiotibiales u otras estructuras.</li>
</ul>
<p>Pero recuerda:</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>Dónde te duele puede darnos una pista, pero no nos dice por sí solo qué tienes.</b></p>
<p>El dolor de cadera puede tener diferentes causas y algunas de ellas pueden presentar síntomas muy parecidos.</p>
<p>Por eso, si tienes molestias que persisten o limitan tu día a día, una valoración individual puede ayudarte a entender mejor <b>de dónde puede venir tu dolor y qué puedes hacer para recuperarte.</b></p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">10. Bibliografía</h2>
<p style="font-size: 14px" data-fusion-font="true"><a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.jcm.2016.08.004">Battaglia PJ, D&#8217;Angelo K, Kettner NW. Posterior, lateral, and anterior hip pain: clinical evaluation and differential diagnosis. Journal of Chiropractic Medicine. 2016.</a></p>
</div></div></div></div></div>
<p>La entrada <a href="https://activefisio.es/dolor-de-cadera-cuales-son-las-causas-mas-frecuentes-y-de-donde-puede-venir">Dolor de cadera: ¿Cuáles son las causas más frecuentes y de dónde puede venir?</a> se publicó primero en <a href="https://activefisio.es">Activefisio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Pasar muchas horas sentado delante del ordenador o mirando el móvil causa dolor de cuello? Esto dice la ciencia</title>
		<link>https://activefisio.es/pasar-muchas-horas-sentado-delante-del-ordenador-o-mirando-el-movil-causa-dolor-de-cuello-esto-dice-la-ciencia?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=pasar-muchas-horas-sentado-delante-del-ordenador-o-mirando-el-movil-causa-dolor-de-cuello-esto-dice-la-ciencia</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Holscher Dezcallar]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 15 Sep 2026 10:44:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cervical]]></category>
		<category><![CDATA[bienestar]]></category>
		<category><![CDATA[Cervicalgia]]></category>
		<category><![CDATA[contractura]]></category>
		<category><![CDATA[Dolor]]></category>
		<category><![CDATA[Dolor de cabeza]]></category>
		<category><![CDATA[Dolor de cuello]]></category>
		<category><![CDATA[dolores musculares]]></category>
		<category><![CDATA[fisioterapia]]></category>
		<category><![CDATA[Oficina]]></category>
		<category><![CDATA[Pantallas]]></category>
		<category><![CDATA[postura]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[Sedentarismo]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Si estudias o trabajas muchas horas delante de un ordenador, utilizas el móvil con frecuencia o pasas gran parte del día sentado, probablemente te hayas preguntado alguna vez si todo ese tiempo puede estar afectando a tu cuello. Es una situación bastante habitual. Después de varias horas trabajando, estudiando o utilizando el móvil pueden  [...]</p>
<p>La entrada <a href="https://activefisio.es/pasar-muchas-horas-sentado-delante-del-ordenador-o-mirando-el-movil-causa-dolor-de-cuello-esto-dice-la-ciencia">¿Pasar muchas horas sentado delante del ordenador o mirando el móvil causa dolor de cuello? Esto dice la ciencia</a> se publicó primero en <a href="https://activefisio.es">Activefisio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-3 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% / 2 );margin-right: calc(-4% / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-2 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:15px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:15px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div class="fusion-text fusion-text-11"><p>Si estudias o trabajas muchas horas delante de un ordenador, utilizas el móvil con frecuencia o pasas gran parte del día sentado, probablemente te hayas preguntado alguna vez si todo ese tiempo puede estar afectando a tu cuello.</p>
<p>Es una situación bastante habitual. Después de varias horas trabajando, estudiando o utilizando el móvil pueden aparecer molestias, rigidez o dolor en la zona cervical.</p>
<p>Y es entonces cuando solemos buscar una explicación sencilla:</p>
<p><b>&#8220;Me duele el cuello porque estoy demasiado tiempo sentado&#8221;.</b></p>
<p>O quizá:</p>
<p><b>&#8220;Es por la postura que tengo cuando miro el móvil&#8221;.</b></p>
<p>Pero ¿realmente es tan sencillo?</p>
<p>La relación entre pasar tiempo realizando actividades sedentarias y el dolor cervical existe, pero la ciencia nos muestra que es bastante más compleja de lo que parece.</p>
<p>Una revisión sistemática publicada en 2023 estudió precisamente esta cuestión. Y sus resultados nos ayudan a entender por qué no podemos reducir el dolor de cuello simplemente a &#8220;<b>estar demasiado sentado</b>&#8220;.</p>
</div><div class="fusion-text fusion-text-12"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">1. ¿Qué entendemos por comportamiento sedentario?</h2>
<p>Cuando hablamos de sedentarismo, muchas veces pensamos simplemente en <b>pasar demasiado tiempo sentado y hacer poco ejercicio.</b></p>
<p>Sin embargo, el concepto es algo más amplio.</p>
<p>En la investigación se han estudiado diferentes actividades que realizamos durante periodos prolongados con muy poco movimiento, como:</p>
<ul>
<li>Trabajar o estudiar con un ordenador</li>
<li>Utilizar el teléfono móvil</li>
<li>Ver la televisión</li>
<li>Jugar a videojuegos</li>
<li>Utilizar una Tablet</li>
<li>Permanecer sentado durante largos periodos.</li>
</ul>
<p>Y aquí aparece una primera idea importante:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>No todas las actividades sedentarias son exactamente iguales.</b></p>
<p>No es lo mismo estar sentado viendo una película que trabajar varias horas delante de un ordenador o pasar mucho tiempo mirando el móvil.</p>
<p>Por eso, si queremos saber si el sedentarismo está relacionado con el dolor cervical, tenemos que mirar <b>qué tipo de actividad estamos realizando</b> y no únicamente cuánto tiempo permanecemos sentados.</p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 22;line-height: 1;--minfontsize: 22" data-fontsize="22" data-lineheight="22px"></h3>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">2. ¿Qué relación existe entre el sedentarismo y el dolor cervical?</h2>
<p>Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2023 analizó los estudios disponibles sobre la relación entre los comportamientos sedentarios y el dolor cervical.</p>
<p>En conjunto, los resultados encontraron que <b>las personas que realizaban con mayor frecuencia determinados comportamientos sedentarios presentaban también más dolor cervical.</b></p>
<p>Pero hay una palabra especialmente importante: <b>relación</b>.</p>
<p>Encontrar que dos cosas aparecen relacionadas no significa necesariamente que una sea la causa de la otra.</p>
<p>Por ejemplo, imaginemos que observamos que las personas que pasan más tiempo sentadas tienen más dolor de cuello. Podríamos pensar que estar sentado provoca el dolor.</p>
<p>Pero también podría ocurrir que una persona que ya tiene dolor cervical reduzca determinadas actividades y pase más tiempo sentada.</p>
<p>Por eso, con la evidencia disponible no podemos afirmar:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>&#8220;El sedentarismo causa dolor cervical&#8221;.</b></p>
<p>Lo que sí podemos decir es:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="padding-left: 40px">&#8220;Determinados comportamientos sedentarios se relacionan con una mayor frecuencia de dolor cervical&#8221;.</p>
<div>
<p>Esta diferencia puede parecer pequeña, pero es fundamental para entender correctamente lo que nos dice la ciencia.</p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="text-align: justify;line-height: 0.95;--fontsize: 22;--minfontsize: 22" data-fontsize="22" data-lineheight="20.9px"></h3>
</div>
</div><div class="fusion-text fusion-text-13"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">3. No todo el sedentarismo parece relacionarse igual con el dolor de cuello</h2>
<p>Este es uno de los aspectos más interesantes de la revisión.</p>
<p>Cuando los investigadores analizaron diferentes comportamientos por separado, descubrieron que la relación con el dolor cervical no era igual en todos los casos.</p>
<p><b>💻 ¿Y qué ocurre con el ordenador?</b></p>
<p>El uso del ordenador apareció relacionado con una mayor frecuencia de dolor cervical.</p>
<p>Esto puede tener sentido teniendo en cuenta que muchas personas pasan varias horas seguidas estudiando o trabajando delante de una pantalla.</p>
<p>Pero esto no significa que podamos afirmar que:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>&#8220;Utilizar el ordenador provoca dolor de cuello&#8221;.</b></p>
<p>Una persona puede utilizar el ordenador durante muchas horas y no tener dolor, mientras que otra puede desarrollar molestias con una exposición aparentemente similar.</p>
<p>El ordenador puede formar parte de la explicación en algunas personas, pero no podemos considerarlo una causa única.</p>
<p><b>📱 ¿Y el teléfono móvil?</b></p>
<p>Con el teléfono móvil también se encontró una relación con el dolor cervical.</p>
<p>De hecho, esta relación fue más marcada que la observada con otros comportamientos analizados.</p>
<p>Sin embargo, los resultados fueron bastante diferentes entre los estudios, por lo que debemos interpretarlos con cautela.</p>
<p>Lo que sí podemos decir es que <b>el uso del teléfono móvil apareció relacionado con una mayor frecuencia de dolor cervical.</b></p>
<p>Esto nos permite alejarnos de una idea demasiado sencilla: no se trata necesariamente de que <b>&#8220;mirar hacia abajo sea malo para el cuello&#8221;</b>, sino de que determinadas formas de utilizar el móvil pueden estar relacionadas con el dolor dentro de un contexto mucho más amplio.</p>
<p><b>🪑 ¿Y simplemente estar sentado?</b></p>
<p>Aquí encontramos uno de los resultados más interesantes.</p>
<p>Cuando los investigadores estudiaron específicamente <b>el tiempo que las personas permanecían sentadas</b>, no encontraron una relación suficientemente clara con el dolor cervical.</p>
<p>Esto es importante porque pone en cuestión una idea muy extendida:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>&#8220;Si estás muchas horas sentado, acabarás teniendo dolor cervical&#8221;.</b></p>
<p>La evidencia analizada no permite hacer una afirmación tan sencilla.</p>
<p>Por tanto, <b>estar sentado durante mucho tiempo no parece explicar por sí solo la aparición del dolor cervical.</b></p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">4. ¿Por qué puede existir esta relación?</h2>
</div><div class="fusion-text fusion-text-14"><p>Esta es probablemente una de las preguntas más difíciles de responder.</p>
<p>La revisión nos permite observar que determinados comportamientos sedentarios están relacionados con el dolor cervical, pero <b>no permite saber exactamente por qué ocurre.</b></p>
<p>Y esto es importante porque el dolor de cuello no depende únicamente de una postura.</p>
<p>En él pueden influir diferentes aspectos relacionados con:</p>
<ul>
<li>El trabajo o los estudios;</li>
<li>La actividad física;</li>
<li>Determinados hábitos y comportamientos;</li>
<li>Factores psicológicos;</li>
<li>Factores relacionados con el sistema musculoesquelético;</li>
<li>Las características particulares de cada persona.</li>
</ul>
<p>Por eso, decir:</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>&#8220;Te duele el cuello porque tienes mala postura&#8221;</b></p>
<p>es probablemente una explicación demasiado sencilla.</p>
<p>Una determinada posición puede formar parte de una actividad, pero eso no significa automáticamente que sea la causa del dolor.</p>
<p>De hecho, dos personas pueden pasar muchas horas delante de un ordenador y tener experiencias completamente diferentes: una puede tener dolor cervical y otra no.</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>El dolor no depende únicamente de cómo colocamos el cuello.</b></p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">5. Entonces, ¿estar sentado es malo para el cuello?</h2>
<p>Después de todo lo anterior, podemos volver a la pregunta inicial.</p>
<p><b>¿Estar sentado es malo para el cuello?</b></p>
<p>La respuesta que podemos extraer de esta revisión es:</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>No podemos afirmarlo de forma tan sencilla.</b></p>
<p>El tiempo sentado por sí solo no mostró una relación clara con el dolor cervical.</p>
<p>Sin embargo, sí aparecieron relaciones con determinados comportamientos, como el uso del ordenador y del teléfono móvil.</p>
<p>Esto nos enseña algo importante:</p>
<ul>
<li><b>No podemos meter todos los comportamientos sedentarios en el mismo saco.</b></li>
</ul>
<p>Por eso, quizá sea más útil preguntarnos:</p>
<ul>
<li>¿Qué actividad estoy realizando?</li>
<li>¿Durante cuánto tiempo?</li>
<li>¿Cómo es mi día a día?</li>
<li>¿Tengo otros factores que puedan estar relacionados con el dolor?</li>
<li>¿El dolor aparece únicamente durante esa actividad o también en otros momentos?</li>
</ul>
<p>En lugar de pensar simplemente:</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>&#8220;Estoy sentado demasiadas horas, por eso me duele el cuello&#8221;.</b></p>
<p>El dolor cervical suele ser mucho más complejo que eso.</p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1;font-size: 28px" data-fontsize="28" data-lineheight="28px" data-fusion-font="true">6. El dolor cervical no depende de un único factor</h2>
<p>Una de las ideas más importantes que deberíamos llevarnos de este artículo es que <b><a href="https://activefisio.es/dolor-cervical-guia-pacientes">el dolor cervical es multifactorial.</a></b></p>
<p>Esto significa que pueden intervenir diferentes factores y que no todos tienen la misma importancia en todas las personas.</p>
<p>Por ejemplo, pueden influir aspectos relacionados con:</p>
<ul>
<li>El trabajo o los estudios</li>
<li>La actividad física</li>
<li>Determinados comportamientos</li>
<li>Factores psicológicos</li>
<li>Factores relacionados con el sistema musculoesquelético</li>
<li>Las características individuales de cada persona</li>
</ul>
<p>Esto explica por qué no existe una regla sencilla que permita predecir:</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>&#8220;Si haces esto durante tantas horas, te dolerá el cuello&#8221;.</b></p>
<p>También explica por qué una misma actividad puede producir experiencias diferentes en distintas personas.</p>
<p>Una persona puede trabajar ocho horas delante de un ordenador y no presentar dolor cervical, mientras que otra puede desarrollar molestias realizando una actividad similar.</p>
<p>Por tanto, cuando aparece dolor, <b>no deberíamos buscar automáticamente una única causa.</b></p>
<p>Y tampoco deberíamos pensar que la solución consiste necesariamente en encontrar &#8220;la postura perfecta&#8221;.</p>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-aspect-ratio:1 / 1;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-3 hover-type-none has-aspect-ratio"><img decoding="async" width="300" height="218" title="contractura.jpg" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/09/contractura.jpg-300x218.webp" class="img-responsive wp-image-3441 img-with-aspect-ratio" alt srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/09/contractura.jpg-200x145.webp 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/09/contractura.jpg-300x218.webp 300w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/09/contractura.jpg-400x290.webp 400w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/09/contractura.jpg.webp 480w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 300px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-15"><h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">7. ¿Qué podemos hacer si pasamos muchas horas delante de una pantalla y cuándo deberíamos consultar?</h2>
<p>Si trabajas o estudias muchas horas delante de un ordenador, probablemente no sea necesario pensar que cada minuto que pasas sentado está perjudicando tu cuello.</p>
<p>La evidencia disponible no nos permite decir que exista una cantidad concreta de tiempo sentado a partir de la cual aparezca necesariamente dolor cervical.</p>
<p>Tampoco este estudio demuestra que hacer pausas con una frecuencia determinada evite el dolor de cuello.</p>
<p>Por eso, no sería correcto utilizar esta investigación para afirmar:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>&#8220;Si haces una pausa cada 30 minutos, evitarás el dolor cervical&#8221;.</b></p>
<p>Si queremos hablar de pausas, ejercicio, ergonomía o cambios en el puesto de trabajo, debemos apoyarnos también en otras investigaciones que estudien específicamente estas estrategias.</p>
<p>Mientras tanto, puede ser razonable evitar pasar todo el día realizando exactamente la misma actividad, variar las tareas cuando sea posible y mantener una vida físicamente activa.</p>
<p>Pero, sobre todo, <b>si tienes dolor, no es necesario asumir que el problema se debe simplemente a que estás sentado o a que tienes una mala postura.</b></p>
<p style="--fontsize: 22;line-height: 1;--minfontsize: 22"><b style="color: var(--awb-color6);font-size: 20px" data-fusion-font="true">¿Cuándo consultar a un profesional?</b></p>
<p>Si el dolor cervical persiste, empeora o empieza a limitar actividades importantes como trabajar, estudiar, practicar deporte o dormir, una valoración individual puede ser útil.</p>
<p>Un fisioterapeuta puede ayudarte a valorar el conjunto de factores que pueden estar relacionados con tu problema y establecer, si es necesario, un plan adaptado a tus necesidades.</p>
<p>Porque si el dolor cervical tiene diferentes posibles factores, <b>el abordaje también debería adaptarse a cada persona.</b></p>
<p style="color: var(--awb-color8);font-size: 28px;--fontsize: 28;line-height: 1"><b>8. La clave no es simplemente cuánto tiempo estás sentado</b></p>
<p>Entonces, ¿Qué podemos sacar en claro de todo esto?</p>
<p>La investigación disponible encuentra una relación entre determinados <b>comportamientos sedentarios y el dolor cervical</b>, pero esa relación no es igual para todas las actividades.</p>
<p>El uso del ordenador y del teléfono móvil apareció relacionado con una mayor frecuencia de dolor cervical.</p>
<p>Sin embargo, cuando se analizó simplemente <b>el tiempo que las personas permanecían sentadas</b>, no se encontró una relación suficientemente clara como para afirmar que pasar más horas sentado provoque más dolor cervical.</p>
<p>Y este probablemente sea el mensaje más importante:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="padding-left: 40px"><b>No podemos decir simplemente que estar sentado provoca dolor de cuello.</b></p>
<p>El dolor cervical es multifactorial y puede estar relacionado con muchos aspectos diferentes de nuestra vida. El ordenador, el móvil o el tiempo que pasamos sentados pueden formar parte de ese contexto, pero no explican por sí solos por qué una persona tiene dolor.</p>
<p>Por eso, en lugar de obsesionarnos con encontrar una postura perfecta o con contar exactamente cuántas horas pasamos sentados, puede ser mucho más útil <b>entender nuestro caso de forma global y valorar qué factores pueden estar influyendo realmente en nuestros síntomas.</b></p>
<p style="color: var(--awb-color6);font-size: 18px"><b><span style="font-size: 20px" data-fusion-font="true">En resumen</span></b></p>
<p><b>Pasar mucho tiempo sentado no significa necesariamente que vayas a tener dolor de cuello.</b></p>
<p>La investigación sí encuentra una relación entre algunos comportamientos sedentarios, como utilizar durante mucho tiempo el ordenador o el móvil, y el dolor cervical, pero eso no significa que estos sean necesariamente la causa.</p>
<p>El dolor de cuello es más complejo que una postura o una actividad concreta.</p>
<p><b>No se trata de tener miedo a sentarse, utilizar el ordenador o mirar el móvil. Se trata de entender que el dolor cervical puede depender de muchos factores y que cada persona necesita ser valorada de forma individual.</b></p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28;line-height: 1" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">9. Bibliografía</h2>
<p style="font-size: 14px" data-fusion-font="true">Mazaheri-Tehrani S, Arefian M, Abhari AP, Riahi R, Vahdatpour B, Baradaran Mahdavi S, Kelishadi R. Sedentary behavior and neck pain in adults: A systematic review and meta-analysis. Preventive Medicine. 2023;175:107711.</p>
</div></div></div></div></div>
<p>La entrada <a href="https://activefisio.es/pasar-muchas-horas-sentado-delante-del-ordenador-o-mirando-el-movil-causa-dolor-de-cuello-esto-dice-la-ciencia">¿Pasar muchas horas sentado delante del ordenador o mirando el móvil causa dolor de cuello? Esto dice la ciencia</a> se publicó primero en <a href="https://activefisio.es">Activefisio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cómo volver al sprint tras una lesión muscular: 3 Fases que reducen el riesgo de recaída.</title>
		<link>https://activefisio.es/como-volver-al-sprint-tras-una-lesion-muscular-3-fases-que-reducen-el-riesgo-de-recaida?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=como-volver-al-sprint-tras-una-lesion-muscular-3-fases-que-reducen-el-riesgo-de-recaida</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alberto Saura Rodríguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 31 Aug 2026 11:33:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carrera]]></category>
		<category><![CDATA[actividad física]]></category>
		<category><![CDATA[bienestar]]></category>
		<category><![CDATA[cadera]]></category>
		<category><![CDATA[carrera]]></category>
		<category><![CDATA[correr]]></category>
		<category><![CDATA[crónico]]></category>
		<category><![CDATA[crossfit]]></category>
		<category><![CDATA[deporte]]></category>
		<category><![CDATA[Dolor]]></category>
		<category><![CDATA[dolores musculares]]></category>
		<category><![CDATA[fisioterapia]]></category>
		<category><![CDATA[hyrox]]></category>
		<category><![CDATA[lesión muscular]]></category>
		<category><![CDATA[Lesiones deportivas]]></category>
		<category><![CDATA[padel]]></category>
		<category><![CDATA[periostio]]></category>
		<category><![CDATA[periostitis]]></category>
		<category><![CDATA[readaptación]]></category>
		<category><![CDATA[tibial]]></category>
		<category><![CDATA[tibial posterior]]></category>
		<category><![CDATA[vuelta al deporte]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cuando hablamos de recuperación de una lesión muscular, muchas veces nos centramos en el dolor, la fuerza o incluso en la imagen ecográfica. Sin embargo, para un deportista que necesita correr rápido, la verdadera pregunta no es si el músculo está cicatrizado, sino si es capaz de tolerar nuevamente las altas velocidades. Aquí es  [...]</p>
<p>La entrada <a href="https://activefisio.es/como-volver-al-sprint-tras-una-lesion-muscular-3-fases-que-reducen-el-riesgo-de-recaida">Cómo volver al sprint tras una lesión muscular: 3 Fases que reducen el riesgo de recaída.</a> se publicó primero en <a href="https://activefisio.es">Activefisio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-4 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% / 2 );margin-right: calc(-4% / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-3 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:15px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:15px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div class="fusion-text fusion-text-16"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="text-align: justify; --fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"><span style="color: #2d2d2d; font-size: 16px; font-weight: 500; text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Cuando hablamos de recuperación de una lesión muscular, muchas veces nos centramos en el dolor, la fuerza o incluso en la imagen ecográfica. Sin embargo, para un deportista que necesita correr rápido, la verdadera pregunta no es si el músculo está cicatrizado, sino si es capaz de tolerar nuevamente las altas velocidades.</span></h2>
<p>Aquí es donde entra en juego el concepto de volver a sprintar o Return to Sprint (RTS).</p>
<p>El RTS hace referencia a la exposición progresiva y planificada a velocidades cada vez más altas después de una lesión muscular. Su objetivo es preparar al deportista para las demandas reales de la competición, minimizando el riesgo de recaída.</p>
<p>Las lesiones musculares, especialmente aquellas que afectan al recto femoral, los isquiotibiales o los gemelos, suelen producirse durante acciones de alta velocidad. Por este motivo, recuperar la fuerza no siempre es suficiente. El tejido debe volver a tolerar las exigencias mecánicas del sprint.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div><div class="fusion-text fusion-text-17"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">Fase 1. Reintroducción a la carrera</h2>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<h3><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Objetivos</span></h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Recuperar la capacidad de correr sin síntomas y tolerar cargas mecánicas moderadas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Características</h3>
<ul>
<li>Carrera continua.</li>
<li>Trote progresivo.</li>
<li>Strides submáximos.</li>
<li>Aceleraciones controladas.</li>
</ul>
<p>La velocidad suele mantenerse por debajo del 70-80% de la velocidad máxima individual.</p>
<h3></h3>
<h3>Criterios para progresar</h3>
<ol>
<li>Ausencia de dolor durante la carrera.</li>
<li>Ausencia de aumento de síntomas en las siguientes 24 horas.</li>
<li>Fuerza y función básicas restauradas.</li>
<li>Rango de movimiento completo.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">2. Fase 2. Exposición a velocidades altas</h2>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Objetivo</span></h3>
<p><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p>Preparar el músculo para soportar cargas similares a las que provocaron la lesión.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Características</h3>
<ul>
<li>Aceleraciones más agresivas.</li>
<li>Cambios progresivos de ritmo.</li>
<li>Sprint al 80-90% de la velocidad máxima.</li>
<li>Trabajo de fuerza pesada y pliometría.</li>
<li>En esta fase el deportista empieza a acercarse a las velocidades donde suelen producirse la mayoría de las lesiones musculares.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Criterios para progresar</h3>
<ol>
<li><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Tolerancia a varias sesiones consecutivas.</span></li>
<li>Sin dolor durante ni después de los entrenamientos.</li>
<li>Simetría funcional adecuada.</li>
<li>Capacidad para realizar aceleraciones y desaceleraciones sin limitaciones.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="text-align: justify; line-height: 0.95; --fontsize: 22; --minfontsize: 22;" data-fontsize="22" data-lineheight="20.9px"></h3>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-4 hover-type-none"><img decoding="async" width="300" height="198" title="BOLT-1" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/BOLT-1-1-300x198.jpg" alt class="img-responsive wp-image-3687" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/BOLT-1-1-200x132.jpg 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/BOLT-1-1-400x264.jpg 400w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/BOLT-1-1-600x396.jpg 600w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/BOLT-1-1-800x529.jpg 800w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/BOLT-1-1-1200x793.jpg 1200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/BOLT-1-1.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 1200px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-18"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">Fase 3. Exposición a velocidad máxima</h2>
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true">
<h3>Objetivo</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Restaurar la capacidad de competir y entrenar a máxima intensidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Características</h3>
<ul>
<li>Sprint &gt;90-95% de la velocidad máxima.</li>
<li>Repetición de esfuerzos de alta velocidad.</li>
<li>Integración con tareas específicas del deporte.</li>
<li>Entrenamientos completos con el equipo.</li>
</ul>
<p>Esta fase es probablemente la más importante de todo el proceso. Muchas recaídas ocurren cuando el deportista vuelve a competir sin haber acumulado suficientes exposiciones a velocidades cercanas a la máxima.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Criterios para el retorno completo</h3>
<ol>
<li>Varias exposiciones exitosas por encima del 90-95% de la velocidad máxima.</li>
<li>Ausencia de síntomas durante y después de las sesiones.</li>
<li>Confianza plena del deportista.</li>
<li>Fuerza y función equiparables a la situación previa a la lesión.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">El error más frecuente</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Uno de los errores más habituales es asumir que la ausencia de dolor o una ecografía favorable significan que el deportista está preparado para volver a correr al máximo.</p>
<p>La realidad es que muchas lesiones musculares recaen porque el tejido no ha sido expuesto de forma progresiva a las velocidades que encontrará durante la competición.</p>
<p>Por ello, el RTS debe entenderse como una fase específica dentro de la rehabilitación y no como algo que ocurre automáticamente cuando desaparece el dolor.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">CONCLUSIÓN</h2>
<p style="--fontsize: 28; line-height: 1;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); color: #2d2d2d; font-size: 16px; font-weight: 500;"> </span></p>
<p style="--fontsize: 28; line-height: 1;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); color: #2d2d2d; font-size: 16px; font-weight: 500;">Volver a correr rápido después de una lesión muscular requiere mucho más que esperar a que el dolor desaparezca. La exposición progresiva a la velocidad es una parte fundamental del proceso de recuperación.</span></p>
<p>Un Return to Sprint bien planificado permite restaurar la capacidad del tejido para tolerar altas demandas mecánicas, aumentar la confianza del deportista y reducir el riesgo de recaída.</p>
<p>Porque en muchas ocasiones, el verdadero reto no es volver a jugar. El verdadero reto es volver a correr rápido.</p>
</div></div></div></div></div>
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			</item>
		<item>
		<title>5 verdades que te ayudarán a entender las tendinopatías</title>
		<link>https://activefisio.es/5-verdades-tendinopatias?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=5-verdades-tendinopatias</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ramón Lleonart]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Jun 2026 08:31:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Tendinitis]]></category>
		<category><![CDATA[actividad física]]></category>
		<category><![CDATA[bienestar]]></category>
		<category><![CDATA[carrera]]></category>
		<category><![CDATA[corredor]]></category>
		<category><![CDATA[correr]]></category>
		<category><![CDATA[crónico]]></category>
		<category><![CDATA[deporte]]></category>
		<category><![CDATA[Dolor]]></category>
		<category><![CDATA[fisioterapia]]></category>
		<category><![CDATA[Lesiones deportivas]]></category>
		<category><![CDATA[readaptación]]></category>
		<category><![CDATA[tendinitis]]></category>
		<category><![CDATA[tendinopatia]]></category>
		<category><![CDATA[vuelta al deporte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://activefisio.es/?p=3690</guid>

					<description><![CDATA[<p>Si eres un habitual de los senderos de la Tramuntana o un ciclista que no se pierde las carreras populares de la isla, conoces bien esa frustración: un dolor punzante en el tendón de Aquiles o en el rotuliano que aparece justo cuando empiezas a disfrutar. Has probado el reposo absoluto, te has puesto  [...]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-5 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% / 2 );margin-right: calc(-4% / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-4 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:15px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:15px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div class="fusion-text fusion-text-19"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="text-align: justify; --fontsize: 28; line-height: 1; --fontSize: 28;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">
<p data-fusion-font="true" data-fusion-google-font="Montserrat" data-fusion-google-variant="500" style="font-family: Montserrat; font-weight: 500; color: var(--awb-custom11); font-size: 18px; line-height: 20px;">Si eres un habitual de los senderos de la Tramuntana o un ciclista que no se pierde las carreras populares de la isla, conoces bien esa frustración: un dolor punzante en el tendón de Aquiles o en el rotuliano que aparece justo cuando empiezas a disfrutar. Has probado el reposo absoluto, te has puesto kilos de hielo, has gastado botes de cremas antiinflamatorias y el dolor sigue ahí. Sientes que tu cuerpo es frágil, que el tendón es una &#8220;cuerda vieja&#8221; a punto de romperse y que nada de lo que haces funciona.</p>
<p data-fusion-font="true" data-fusion-google-font="Montserrat" data-fusion-google-variant="500" style="font-family: Montserrat; font-weight: 500; color: var(--awb-custom11); font-size: 18px; line-height: 20px;">La realidad que vemos a diario en nuestra clínica de fisioterapia en Palma es que la solución no suele estar en &#8220;arreglar&#8221; una fibra rota. La ciencia moderna nos enseña que el problema a menudo no reside solo en el tejido, sino en cómo tu cerebro interpreta la carga y decide protegerte. Para recuperarte de verdad, debemos dejar de mirar el tendón a través de una lupa y empezar a entenderlo como un sistema dinámico influenciado por tu biología, tus miedos y tu contexto.</p>
</h2>
<ol>
</ol>
<h2 data-fontsize="28" style="--fontSize: 28; line-height: 1;" data-lineheight="28px" class="fusion-responsive-typography-calculated"></h2>
<h2 data-fontsize="28" style="--fontSize: 28; line-height: 1;" data-lineheight="28px" class="fusion-responsive-typography-calculated">1. El fin de la &#8220;Tendinitis&#8221;: Por qué el nombre importa</h2>
</p>
<p>Durante años, el término &#8220;tendinitis&#8221; nos hizo creer que el problema era una inflamación (el sufijo &#8220;-itis&#8221;). Sin embargo, el consenso internacional ICON 2019 ha dejado claro que lo que sufres es una tendinopatía. Este cambio de nombre es fundamental para tu recuperación: si no hay una respuesta inflamatoria clásica, los antiinflamatorios y el reposo total no tienen sentido.</p>
<p>El éxito del tratamiento depende de entender que el tendón no está &#8220;quemado&#8221;, sino que ha sufrido un cambio estructural y ha perdido su capacidad de gestionar la carga. Un tendón que no se mueve, se debilita más. Por eso, el enfoque moderno no busca &#8220;apagar el fuego&#8221;, sino reconstruir la capacidad del tejido para que vuelva a ser resiliente.</p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">&#8220;Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, nos cambiaron todas las preguntas&#8221;. — Mario Benedetti</span></p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><br /></span></p>
<h2 data-fontsize="28" style="--fontSize: 28; line-height: 1;" data-lineheight="28px" class="fusion-responsive-typography-calculated">2. De Watson a Holmes: El fisioterapeuta como detective</h2>
</p>
<p>En el abordaje de la tendinopatía, debemos dejar de ser el Dr. Watson —que solo observa lo obvio— para convertirnos en Sherlock Holmes. En la fisioterapia actual, no nos basta con ver una imagen de ecografía. <a href="https://activefisio.es/dolor-hombro-resonancia-magnetica">La imagen nos dice el &#8220;qué&#8221;, pero no el &#8220;por qué&#8221;</a>.</p>
<p>Como detectives clínicos, investigamos tu contexto integral: ¿Cómo han cambiado tus cargas de entrenamiento? ¿Qué presiones sientes ante la próxima competición? ¿Qué miedos tienes respecto a tu lesión? Una ecografía puede mostrar un tendón &#8220;feo&#8221; en un atleta que no siente dolor, mientras que alguien con un tendón estructuralmente sano puede estar incapacitado. El diagnóstico real no está en el monitor de la ecografía, sino en la suma de tu capacidad física, tus expectativas y tu entorno.</p></p>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-5 hover-type-none"><img decoding="async" width="400" height="225" title="tendinitis-aquiles.jpg" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/tendinitis-aquiles.jpg-400x225.webp" alt class="img-responsive wp-image-3693" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/tendinitis-aquiles.jpg-200x113.webp 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/tendinitis-aquiles.jpg-300x169.webp 300w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/tendinitis-aquiles.jpg-400x225.webp 400w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/tendinitis-aquiles.jpg-600x338.webp 600w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/tendinitis-aquiles.jpg-768x432.webp 768w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/tendinitis-aquiles.jpg-800x450.webp 800w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/tendinitis-aquiles.jpg-1024x576.webp 1024w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/06/tendinitis-aquiles.jpg.webp 1200w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 400px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-20"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1; --fontSize: 28;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
</p>
<h2 data-fontsize="28" style="--fontSize: 28; line-height: 1;" data-lineheight="28px" class="fusion-responsive-typography-calculated">3. El dolor no es solo una señal, es una decisión del cerebro</h2>
</p>
<p>Siguiendo el modelo de &#8220;Motivación-Decisión&#8221;, entendemos que el dolor no es un simple cableado que lleva información de &#8220;daño&#8221;. El cerebro posee un interruptor biológico llamado RVM (Médula Ventromedial Rostral) que actúa como un sistema &#8220;On/Off&#8221;. Dependiendo de si tu cerebro percibe una actividad como una amenaza o una recompensa, puede decidir encender o apagar la señal de dolor.</p>
<p>Aquí entra en juego el Aprendizaje Pavloviano: si has asociado el correr por el Paseo Marítimo con el dolor, tu cerebro puede &#8220;aprender&#8221; a activar el interruptor del dolor incluso antes de que el tendón sufra estrés mecánico. Es un mecanismo de protección anticipatorio. El miedo a la rotura hace que el cerebro se vuelva hipervigilante, aumentando la sensibilidad incluso cuando el tejido es físicamente capaz de soportar el esfuerzo.</p>
<p><i>&#8220;Más allá del tejido, las tendinopatías son las consecuencias motivacionales, emocionales y cognitivo-evaluativas que hay detrás de los síntomas, caracterizados por el dolor que modifica la función normal, la participación y el estado psicológico y social de la persona&#8221;</i>. — R. La Touche (2021)</p>
</p>
<h2 data-fontsize="28" style="--fontSize: 28; line-height: 1;" data-lineheight="28px" class="fusion-responsive-typography-calculated">4. La trampa del catastrofismo y la importancia de la autoeficacia</h2>
</p>
<p>La tendinopatía persistente puede robarte tu identidad deportiva. Aparece la kinesiofobia (el miedo al movimiento), que no es solo un temor abstracto, sino la causa directa de un &#8220;desacondicionamiento percibido&#8221;: dejas de moverte porque te sientes frágil, y esa falta de estímulo debilita realmente tu tendón.</p>
<p>El antídoto no es solo el ejercicio, sino trabajar la autoeficacia (la confianza en tu propia capacidad para gestionar el proceso). Los conceptos erróneos sobre el dolor —como pensar que &#8220;si duele, se está rompiendo&#8221;— limitan tu progresión. En nuestra evaluación, identificamos estos factores desadaptativos:</p>
<p>Hipervigilancia: Monitorizar cada paso buscando una molestia.</p>
<p>Catastrofismo: Interpretar un pinchazo como un fracaso total del tratamiento.</p>
<p>Evitación: Renunciar a la carga necesaria para que el colágeno se adapte.</p>
</p>
<h2 data-fontsize="28" style="--fontSize: 28; line-height: 1;" data-lineheight="28px" class="fusion-responsive-typography-calculated">5. Por qué las &#8220;soluciones rápidas&#8221; suelen fallar</h2>
</p>
<p>Si repasamos casos clínicos de pacientes que llevan años sufriendo, vemos un patrón: en enero probaron la EPI (Electrólisis Percutánea Intratisular), en marzo ondas de choque, en octubre cirugía&#8230; y el dolor volvió. ¿Por qué? Porque estas intervenciones a menudo se centran solo en el síntoma y no en la capacidad.</p>
<p>Para que una estrategia de fisioterapia en Palma sea efectiva a largo plazo, debemos elevar tu capacidad en tres niveles:</p>
<p>Mecánica: Que el tendón soporte la tensión del muelle.</p>
<p>Metabólica: Que el tejido responda y se recupere a nivel celular.</p>
<p>Rendimiento: Que todo tu sistema (músculo, cadena cinética y mente) esté preparado para la demanda real de tu deporte.</p>
<p>El eje de la recuperación es el &#8220;Patient Empowerment&#8221; (Empoderamiento del Paciente). La educación es la herramienta que une un tejido que se siente frágil con un cuerpo de alto rendimiento. Tú eres el protagonista; nosotros somos los guías que te enseñan a cargar el tendón de forma inteligente.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<h2 data-fontsize="28" style="--fontSize: 28; line-height: 1;" data-lineheight="28px" class="fusion-responsive-typography-calculated">Conclusión y reflexión final</h2>
</p>
<p>Recuperarse de una tendinopatía es, ante todo, un proceso de aprendizaje. Tu tendón debe aprender a soportar carga y tu cerebro debe aprender que el movimiento es seguro. Una estrategia de vanguardia debe ir necesariamente &#8220;más allá del tejido&#8221;, eliminando los miedos que actúan como frenos invisibles en tu rendimiento.</p>
<p>Después de todo lo que has intentado, ¿vas a seguir tratando tu lesión como una rotura inminente o vas a empezar a ver tu tendón como un tejido vivo, inteligente y capaz de fortalecerse?</p>
<p><i>“Los momentos de mi vida en que he mejorado tienen que ver con el fracaso&#8230; El fracaso es formativo, nos vuelve sólidos, nos acerca a las convicciones y nos vuelve coherentes”.</i> — Marcelo Bielsa</p>
<p>Pide tu <a href="https://www.doctoralia.es/clinicas/activefisio">cita online</a> en Activefisio, tu centro de fisioterapia deportiva en Palma</p>
</p>
<h3 data-fontsize="22" style="--fontSize: 22; line-height: 1; --minFontSize: 22;" data-lineheight="22px" class="fusion-responsive-typography-calculated"></h3>
</div></div></div></div></div>
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		<title>Tratamiento del dolor neuropático: por qué no basta con “desinflamar el nervio”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Alberto Saura Rodríguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Jun 2026 17:30:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Dolor]]></category>
		<category><![CDATA[actividad física]]></category>
		<category><![CDATA[bienestar]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El dolor neuropático es uno de los tipos de dolor más complejos y más incomprendidos dentro de la fisioterapia y la medicina. Muchas personas conviven durante años con síntomas como quemazón, descargas eléctricas, hormigueos o hipersensibilidad sin entender realmente qué ocurre en su cuerpo. Y uno de los mayores problemas es que todavía se  [...]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-6 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% / 2 );margin-right: calc(-4% / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-5 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:15px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:15px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div class="fusion-text fusion-text-21"><h2 class="" style="text-align: justify; --fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"><span style="color: #2d2d2d; font-size: 16px; font-weight: 500; text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">El dolor neuropático es uno de los tipos de dolor más complejos y más incomprendidos dentro de la fisioterapia y la medicina. Muchas personas conviven durante años con síntomas como quemazón, descargas eléctricas, hormigueos o hipersensibilidad sin entender realmente qué ocurre en su cuerpo.</span></h2>
<p>Y uno de los mayores problemas es que todavía se sigue tratando como si fuera únicamente un problema mecánico o inflamatorio.</p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Pero el dolor neuropático no funciona así.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hoy sabemos que requiere un enfoque mucho más amplio, activo y multidimensional.</p>
<p>En este blog vamos a explicar:</p>
<ol>
<li>Qué ocurre fisiológicamente en el sistema nervioso.</li>
<li>Cómo debe organizarse el tratamiento.</li>
<li>Qué herramientas tienen más sentido según la evidencia científica actual.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
</div><div class="fusion-text fusion-text-22"><h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">1. ¿Qué ocurre en el sistema nervioso?</h2>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">El dolor neuropático aparece cuando existe una lesión o alteración del sistema nervioso somatosensorial. Esto puede ocurrir tras:</span></p>
<ul>
<li>Hernias discales.</li>
<li>Ciáticas.</li>
<li>Cirugías.</li>
<li>Neuropatías.</li>
<li>Neuralgias.</li>
<li>Compresiones nerviosas.</li>
<li>Procesos persistentes de sensibilización.</li>
</ul>
<p>El problema es que el sistema nervioso deja de comportarse de forma “normal” y s<span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">e producen cambios: </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">en los nervios periféricos, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">en la médula espinal </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">y en el propio cerebro.</span></p>
<p>Como consecuencia: <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">aumentan las señales de dolor, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">disminuyen los mecanismos inhibitorios del dolor </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">y el sistema se vuelve mucho más sensible.</span></p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Y aparecen síntomas tan característicos como: </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">quemazón, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">corriente, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">hormigueo, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">dolor con el roce o </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">dolor desproporcionado.</span></p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">2. El papel del ejercicio: fisiología y por qué funciona</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Durante años se pensó que el tratamiento debía centrarse únicamente en medicación o técnicas pasivas. Sin embargo, cada vez existe más evidencia sobre el papel fundamental de la rehabilitación activa.</p>
<p>El ejercicio terapéutico no actúa simplemente “fortaleciendo músculos”, a<span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">ctúa directamente sobre el sistema nervioso.</span></p>
<p>Cuando el ejercicio está bien dosificado:</p>
<ul>
<li>Mejora los mecanismos inhibitorios del dolor.</li>
<li>Disminuye la sensibilización.</li>
<li>Mejora la tolerancia al movimiento.</li>
<li>Ayuda a reorganizar el procesamiento cerebral del dolor.</li>
</ul>
<p>Además, el movimiento reduce el miedo, mejora la confianza y devuelve capacidad funcional, pero<span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> cualquier ejercicio sirve&#8230;</span></p>
<p>En dolor neuropático, el sistema nervioso suele tener una tolerancia reducida. Si el estímulo es excesivo, puede aumentar la irritabilidad. <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Por eso el tratamiento debe basarse en: </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">progresión gradual, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">exposición progresiva, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">control de síntomas </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">y adaptación individual.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="text-align: justify; line-height: 0.95; --fontsize: 22; --minfontsize: 22;" data-fontsize="22" data-lineheight="20.9px"></h3>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-6 hover-type-none"><img decoding="async" width="275" height="183" title="images" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/images.jpeg" alt class="img-responsive wp-image-3674" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/images-200x133.jpeg 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/images.jpeg 275w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 275px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-23"><h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">3. Orden y pronóstico del tratamiento</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Una de las cosas más importantes que se debe transmitir a las personas con dolor neuropático es que </span><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">la recuperación suele ser progresiva y no lineal.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Primera fase: modular irritabilidad</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>El objetivo inicial suele ser: <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">reducir sensibilidad, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">mejorar tolerancia, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">disminuir amenaza percibida </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">y recuperar movimiento básico.</span></p>
<p>Aquí suelen ser útiles: <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">educación en patología, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">ejercicio suave, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">neuromodulación y </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">técnicas analgésicas complementarias.</span></p>
<p><span style="color: #004b6d; font-size: 22px; font-weight: bold; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p><span style="color: #004b6d; font-size: 22px; font-weight: bold; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Segunda fase: recuperar capacidad</span></p>
<p><span style="color: #004b6d; font-size: 22px; font-weight: bold; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p>Una vez el sistema tolera mejor la carga se debe: <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">aumentar la fuerza-r</span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">esistencia, generar </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">exposición al movimiento </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">y actividades funcionales.</span></p>
<p>Aquí el objetivo ya no es solo reducir dolor, si no,<span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> recuperar la vida.</span></p>
<h3></h3>
<h3>Tercera fase: autonomía y prevención</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>El tratamiento debe terminar con una persona capaz de <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">entender su dolor, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">gestionar las posibles recaídas, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">mantener actividad física </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">y recuperar la confianza en su cuerpo.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">4. Herramientas de tratamiento: ¿qué dice la evidencia?</h2>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Educación en dolor</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Entender qué ocurre disminuye el <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">miedo, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">la hipervigilancia, el c</span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">atastrofismo </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">y la evitación del movimiento.</span></p>
<p>Y eso tiene un impacto real sobre el sistema nervioso y los síntomas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Ejercicio terapéutico</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Es una de las herramientas más importantes, ya que, es capaz de <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">mejorar la función de los tejidos, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">modular el dolor </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">y aumentar capacidad.</span></p>
<p>Siempre adaptado al nivel de irritabilidad de cada persona.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Neuromodulación y electroterapia</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ténicas como TENS, <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">estimulación nerviosa periférica, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">estimulación medular y </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">EMS</span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> pueden ayudar a modular las vías del dolor y disminuir síntomas en determinados pacientes.</span></p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<h3>Diatermia y terapia superinductiva</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aunque la evidencia sigue evolucionando, en clínica muchas veces se utilizan como complemento para <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">modular el dolor, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">mejorar la tolerancia y </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">facilitar movimiento.</span></p>
<p>Pero nunca deberían sustituir al tratamiento activo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Abordaje multidisciplinar</h3>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Cabe recalcar que el dolor neuropático necesita un enfoque integral, implicando: </span></p>
<ul>
<li>Sueño.</li>
<li>Estrés.</li>
<li>Estado emocional.</li>
<li>Hábitos y actividad física.</li>
<li>Entorno social.</li>
</ul>
<p>Aspectos importantes y de buen pronóstico para la recuperación.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-max-width:100000000px;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-glow imageframe-7 hover-type-none" style="-webkit-box-shadow: 0 0 0px rgba(123,131,139,0.3);box-shadow: 0 0 0px rgba(123,131,139,0.3);"><img decoding="async" width="244" height="206" title="descarga (1)" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/descarga-1.jpeg" alt class="img-responsive wp-image-3673" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/descarga-1-200x169.jpeg 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/descarga-1.jpeg 244w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 244px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-24"><h4 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 18; line-height: 1.13; --minfontsize: 18;" data-fontsize="18" data-lineheight="20.34px"></h4>
<h4 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 18; line-height: 1.13; --minfontsize: 18;" data-fontsize="18" data-lineheight="20.34px"></h4>
<p>&nbsp;</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">5. ¿Cómo trabajamos el dolor neuropático en ActiveFisio?</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>En Activefisio, clínica de fisioterapia en Palma de Mallorca, estamos especializados en el <a href="https://activefisio.es/">tratamiento del dolor complejo y neuropático desde un enfoque actualizado y basado en evidencia</a>.</p>
<p>Nuestro objetivo no es solo disminuir síntomas temporalmente, también q<span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">ueremos ayudarte a: </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">entender qué ocurre, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">recuperar la función y </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">volver a moverte sin miedo recuperando la calidad de vida y actividad deportivo-lúdica.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para ello combinamos: <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">educación en dolor, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">ejercicio terapéutico individualizado, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">programación de cargas, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">neuromodulación, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">diatermia, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">terapia superinductiva, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">y seguimiento continuo.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">6. Bibliografía</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><b style="font-size: 11px;" data-fusion-font="true"><i>Keshavarz AD, Agrawal G, Alsharif LS, Mahmoud ME, Alamri S, Bhandari B, et al. Neuropathic pain management: current perspectives and emerging treatments. Medicina (Kaunas). 2025;61(7):1063.</i></b></span></p>
</div></div></div></div></div>
<p>La entrada <a href="https://activefisio.es/tratamiento-dolor-neuropatico-palma">Tratamiento del dolor neuropático: por qué no basta con “desinflamar el nervio”</a> se publicó primero en <a href="https://activefisio.es">Activefisio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Dolor neuropático: cuando el problema no está en el tejido, sino en el sistema nervioso</title>
		<link>https://activefisio.es/dolor-neuropatico-fisioterapia-palma?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=dolor-neuropatico-fisioterapia-palma</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alberto Saura Rodríguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 Jun 2026 12:39:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Dolor]]></category>
		<category><![CDATA[actividad física]]></category>
		<category><![CDATA[bienestar]]></category>
		<category><![CDATA[carrera]]></category>
		<category><![CDATA[correr]]></category>
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		<category><![CDATA[dolor neuropatico]]></category>
		<category><![CDATA[dolores musculares]]></category>
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		<category><![CDATA[nervio]]></category>
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		<category><![CDATA[sistema nervioso]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Muchas personas conviven con dolor durante meses o incluso años sin entender realmente qué les ocurre. Hablan de quemazón, hormigueos, descargas eléctricas, pinchazos o sensibilidad exagerada al tacto. A veces el dolor aparece sin movimiento, sin esfuerzo e incluso con pruebas médicas aparentemente “normales”. Y aquí es donde empieza la frustración. Porque cuando el  [...]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-7 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% / 2 );margin-right: calc(-4% / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-6 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:15px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:15px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div class="fusion-text fusion-text-25"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="text-align: justify; --fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"><span style="color: #2d2d2d; font-size: 16px; font-weight: 500; text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Muchas personas conviven con dolor durante meses o incluso años sin entender realmente qué les ocurre.</span></h2>
<p>Hablan de quemazón, hormigueos, descargas eléctricas, pinchazos o sensibilidad exagerada al tacto. A veces el dolor aparece sin movimiento, sin esfuerzo e incluso con pruebas médicas aparentemente “normales”.</p>
<p>Y aquí es donde empieza la frustración.</p>
<p>Porque cuando el dolor no encaja con una lesión muscular, tendinosa o articular clara, muchas personas terminan escuchando frases como:</p>
<p>“Eso será estrés”</p>
<p>“No tienes nada”</p>
<p>“Es una contractura”</p>
<p>“La resonancia está bien”</p>
<p>Pero la realidad es otra:</p>
<p>👉 El problema puede estar en el propio sistema nervioso.</p>
<p>A esto lo conocemos como dolor neuropático, y hoy sabemos que se comporta de una forma completamente diferente al dolor musculoesquelético clásico.</p>
</div><div class="fusion-text fusion-text-26"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">1. ¿Qué es realmente el dolor neuropático?</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">El dolor neuropático se define como el dolor causado por una lesión o enfermedad del sistema nervioso somatosensorial. Es decir, el sistema encargado de detectar, transmitir y procesar las sensaciones corporales comienza a funcionar de forma alterada.</span></p>
<p>Lo importante es entender que el sistema nervioso no es simplemente “un cable” que transmite señales.</p>
<p>Es un sistema dinámico que puede cambiar, adaptarse… y también sensibilizarse.</p>
<p><i><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20650402/">The Lancet Neurology</a></i> explica cómo, tras una lesión o irritación nerviosa, pueden producirse cambios tanto en los nervios periféricos como en el cerebro y la médula espinal.</p>
<p>Esto hace que el sistema nervioso:</p>
<ul>
<li>Amplifique señales.</li>
<li>Responda de forma exagerada.</li>
<li>Genere dolor incluso ante estímulos normales.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<h3>¿Cómo suele sentirse?</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">E<span style="line-height: 20px;" data-fusion-font="true">l dolor neuropático tiene características bastante particulares. Las personas suelen describir:</span></p>
<ol>
<li style="text-align: justify;"><span style="line-height: 20px;" data-fusion-font="true">Quemazón</span></li>
<li style="text-align: justify;"><span style="line-height: 20px;" data-fusion-font="true">Descargas eléctricas</span></li>
<li style="text-align: justify;"><span style="line-height: 20px;" data-fusion-font="true">Sensación de corriente</span></li>
<li style="text-align: justify;"><span style="line-height: 20px;" data-fusion-font="true">Hormigueos</span></li>
<li style="text-align: justify;"><span style="line-height: 20px;" data-fusion-font="true">Adormecimiento</span></li>
<li style="text-align: justify;"><span style="line-height: 20px;" data-fusion-font="true">Pinchazos</span></li>
<li style="text-align: justify;"><span style="line-height: 20px;" data-fusion-font="true">Hipersensibilidad al tacto</span></li>
<li style="text-align: justify;"><span style="line-height: 20px;" data-fusion-font="true">Dolor con el roce de la ropa o las sábanas</span></li>
</ol>
<p style="text-align: justify; line-height: 20px;" data-fusion-font="true">Muchas veces el dolor aparece de forma espontánea y no sigue un patrón mecánico lógico:</p>
<blockquote>
<div style="text-align: justify;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> No siempre duele más al moverte.</span></div>
<p>&nbsp;</p>
<div style="text-align: justify;"><span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0);">A veces duele incluso sin hacer nada.</span></div>
<p>&nbsp;</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify; line-height: 20px;" data-fusion-font="true">Y esto desconcierta muchísimo.</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">2. ¿Por qué ocurre?</h2>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">El dolor neuropático no depende únicamente de “tener un nervio irritado”. </span><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Cuando el sistema nervioso se altera:</span></p>
<ul>
<li>Algunos nervios comienzan a disparar señales espontáneamente.</li>
<li>Aumenta la sensibilidad de las neuronas.</li>
<li>Aparecen cambios químicos e inflamatorios.</li>
<li>El cerebro aprende a proteger en exceso.</li>
</ul>
<p>Con el tiempo, el sistema nervioso entra en un estado de hiperalerta y e<span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">l problema deja de ser únicamente el tejido, pasando a</span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> ser cómo el sistema procesa la información.</span></p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<h3 class="" style="text-align: justify; line-height: 0.95; --fontsize: 22; --minfontsize: 22;" data-fontsize="22" data-lineheight="20.9px"></h3>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-8 hover-type-none"><img decoding="async" width="275" height="183" title="blog2" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/blog2.jpeg" alt class="img-responsive wp-image-3663" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/blog2-200x133.jpeg 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/blog2.jpeg 275w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 275px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-27"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">3. ¿Qué problemas pueden producir dolor neuropático?</h2>
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true">
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">El dolor neuropático puede aparecer en muchísimas situaciones:</span></p>
<ol>
<li>Ciática</li>
<li>Hernias discales con irritación nerviosa</li>
<li>Dolor cervical irradiado</li>
<li>Neuralgias</li>
<li>Síndrome del túnel carpiano</li>
<li>Neuropatías periféricas</li>
<li>Dolor postquirúrgico</li>
<li>CRPS</li>
<li>Dolor fantasma</li>
<li>Neuropatía diabética</li>
</ol>
<p>Y la mayoría de <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">veces puede coexistir con dolor musculoesquelético.</span></p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">4. Cómo tratar el dolor neuropático</h2>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 22; line-height: 1; --minfontsize: 22;" data-fontsize="22" data-lineheight="22px"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">1. </span>El gran problema: muchas veces se trata mal</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Uno de los mayores problemas es que el dolor neuropático suele abordarse como si fuera únicamente un problema muscular.</p>
<p>Entonces aparecen tratamientos repetitivos basados solo en: <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">masajes, r</span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">eposo, </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">técnicas pasivas, etc.</span></p>
<p>Y aunque pueden aliviar temporalmente, muchas veces no modifican realmente el mecanismo del dolor, p<span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">orque el sistema nervioso necesita algo más.</span></p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 22; line-height: 1; --minfontsize: 22;" data-fontsize="22" data-lineheight="22px">2. Abordaje del dolor neuropático</h3>
<p>&nbsp;</p>
<h4>1. Educación en dolor</h4>
<p>&nbsp;</p>
<p>Entender qué está pasando es fundamental.</p>
<p>Cuando una persona comprende:</p>
<ol>
<li>Que el dolor es real.</li>
<li>Que el sistema nervioso puede sensibilizarse.</li>
<li>Que puede mejorar.</li>
</ol>
<p>Disminuye el miedo y mejora la recuperación.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">2. Ejercicio terapéutico</span></h4>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p>El ejercicio tiene un papel clave porque ayuda a:</p>
<ol>
<li>Modular el sistema nervioso.</li>
<li>Mejorar la tolerancia al movimiento.</li>
<li>Recuperar función.</li>
<li>Disminuir la sensibilización.</li>
</ol>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-max-width:100000000px;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-glow imageframe-9 hover-type-none" style="-webkit-box-shadow: 0 0 0px rgba(123,131,139,0.3);box-shadow: 0 0 0px rgba(123,131,139,0.3);"><img decoding="async" width="300" height="300" title="blog 3" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/blog-3-300x300.png" alt class="img-responsive wp-image-3665" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/blog-3-200x200.png 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/blog-3-400x400.png 400w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/blog-3-600x600.png 600w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/blog-3-800x800.png 800w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/05/blog-3.png 1024w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 300px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-28"><h4></h4>
<h4>3. Tratamiento complementario</h4>
<p>Dependiendo del caso, pueden utilizarse herramientas complementarias como:</p>
<ol>
<li>Neuromodulación.</li>
<li>Terapia superinductiva.</li>
<li>Diatermia.</li>
<li>Estimulación eléctrica transcutánea (TENS).</li>
</ol>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Aunque, estas herramientas nunca deberían ser el único tratamiento.</span></p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<h2>5. ¿Cómo trabajamos el dolor neuropático en ActiveFisio?</h2>
<p>En Activefisio, clínica de fisioterapia en Palma de Mallorca, estamos especializados en el <a href="https://activefisio.es/">abordaje del dolor complejo y neuropático desde un enfoque actualizado y basado en evidencia</a>.</p>
<p>Nuestro objetivo no es únicamente reducir síntomas, sino ayudarte a:</p>
<ul>
<li><b>Entender qué ocurre.</b></li>
<li><b>Recuperar función.</b></li>
<li><b>Volver a moverte con confianza.</b></li>
<li><b>Disminuir el impacto del dolor en tu vida diaria.</b></li>
</ul>
<p>Para ello combinamos:</p>
<ol>
<li><b>Educación en dolor.</b></li>
<li><b>Ejercicio terapéutico individualizado.</b></li>
<li><b>Programación de cargas.</b></li>
<li><b>Tecnologías complementarias.</b></li>
<li><b>Seguimiento continuo.</b></li>
</ol>
<p><b> </b></p>
<h2>6. Bibliografía</h2>
<p><b><i><span style="font-size: 11px;" data-fusion-font="true">Baron R, Binder A, Wasner G. Neuropathic pain: diagnosis, pathophysiological mechanisms, and treatment. Lancet Neurol. 2010;9(8):807–819. doi:10.1016/S1474-4422(10)70143-5.</span></i></b></p>
</div></div></div></div></div>
<p>La entrada <a href="https://activefisio.es/dolor-neuropatico-fisioterapia-palma">Dolor neuropático: cuando el problema no está en el tejido, sino en el sistema nervioso</a> se publicó primero en <a href="https://activefisio.es">Activefisio</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>¿Periostitis en corredores?: causas, tratamiento y cómo evitar recaídas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Alberto Saura Rodríguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 May 2026 12:39:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carrera]]></category>
		<category><![CDATA[actividad física]]></category>
		<category><![CDATA[bienestar]]></category>
		<category><![CDATA[cadera]]></category>
		<category><![CDATA[carrera]]></category>
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		<category><![CDATA[crossfit]]></category>
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		<category><![CDATA[periostio]]></category>
		<category><![CDATA[periostitis]]></category>
		<category><![CDATA[readaptación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Si eres corredor habitual, es muy probable que alguna vez hayas sentido ese dolor molesto en la parte interna de la tibia. Empieza como una pequeña molestia al correr, mejora al calentar… pero con el paso de los días se vuelve más persistente, hasta el punto de limitar tus entrenamientos o incluso aparecer en  [...]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-8 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% / 2 );margin-right: calc(-4% / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-7 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:15px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:15px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div class="fusion-text fusion-text-29"><h2 class="" style="text-align: justify; --fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"><span style="color: #2d2d2d; font-size: 16px; font-weight: 500; text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Si eres corredor habitual, es muy probable que alguna vez hayas sentido ese dolor molesto en la parte interna de la tibia. Empieza como una pequeña molestia al correr, mejora al calentar… pero con el paso de los días se vuelve más persistente, hasta el punto de limitar tus entrenamientos o incluso aparecer en reposo.</span></h2>
<p>A esto muchas personas lo llaman periostitis. Sin embargo, hoy sabemos que este término se queda corto. El nombre más adecuado es síndrome de estrés tibial medial (MTSS), una de las lesiones más frecuentes en corredores.</p>
<p>Pero más allá del nombre, lo importante es entender algo clave:</p>
<p><b>No es simplemente una inflamación</b>… y por eso muchas veces no mejora con reposo o hielo.</p>
</div><div class="fusion-text fusion-text-30"><h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">1. El gran error: pensar que es solo inflamación</h2>
<p style="text-align: justify;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); text-align: start; line-height: 16px;" data-fusion-font="true">Durante años se ha explicado la periostitis como una inflamación del periostio (la capa que recubre el hueso). Bajo esta idea, el tratamiento era sencillo: reposo, hielo y estiramientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 16px;" data-fusion-font="true">El problema es que este enfoque no funciona en muchos casos. El dolor desaparece temporalmente, pero vuelve en cuanto retomas la carga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 16px;" data-fusion-font="true">La <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31098646/">evidencia científica actual</a> indica que el origen del dolor no está del todo claro. Puede haber implicación del hueso, de la fascia o de los tejidos blandos que rodean la tibia. Por eso, hoy entendemos la periostitis como un problema de sobrecarga del sistema, más que como una lesión localizada concreta.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">2. ¿Qué es realmente la periostitis tibial?</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">El síndrome de estrés tibial medial se caracteriza por un dolor difuso a lo largo del borde interno de la tibia que aparece con la actividad, especialmente al correr o saltar.</span></p>
<p>Pero lo más importante no es dónde duele, sino por qué aparece.</p>
<p>La clave está en el equilibrio entre lo que haces y lo que tu cuerpo puede tolerar.</p>
<p>Tu cuerpo está preparado para soportar carga. De hecho, necesita carga para adaptarse. El problema aparece cuando esa carga supera la capacidad de adaptación del tejido.</p>
<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="text-align: justify; line-height: 0.95; --fontsize: 22; --minfontsize: 22;" data-fontsize="22" data-lineheight="20.9px"></h3>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-10 hover-type-none"><img decoding="async" width="240" height="300" title="Tendones-Peroneos_7" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/03/Tendones-Peroneos_7-1-240x300.jpg" alt class="img-responsive wp-image-3647" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/03/Tendones-Peroneos_7-1-200x250.jpg 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/03/Tendones-Peroneos_7-1-400x501.jpg 400w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/03/Tendones-Peroneos_7-1.jpg 484w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 240px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-31"><h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">3. La clave: Demanda vs Capacidad</h2>
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">La periostitis no aparece por correr… aparece por cómo estás corriendo y cuánto estás cargando.</span></p>
<p>Algunos factores muy habituales son:</p>
<ul>
<li>Aumentar demasiado rápido los kilómetros o la intensidad.</li>
<li>Cambiar de superficie (asfalto, montaña, pista).</li>
<li>Modificar el calzado sin adaptación progresiva.</li>
<li>Volver a correr después de un parón sin progresión.</li>
<li>Falta de capacidad muscular (especialmente en gemelos y sóleo).</li>
</ul>
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Todo esto genera un estrés repetido sobre la tibia que, si no se gestiona bien, acaba produciendo dolor.</span></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">4. ¿Cuánto tarda en recuperarse?</h2>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true"><span style="text-align: start; background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Aquí es donde muchas personas se frustran.</span></p>
<p>La periostitis no es una lesión rápida. No es algo que se solucione en una semana. En muchos casos, la recuperación puede llevar varios meses.</p>
<p>Esto no significa que estés “peor de lo que pensabas”, sino que el tejido necesita tiempo para adaptarse de nuevo a la carga.</p>
<p>El objetivo no es eliminar el dolor rápidamente, sino hacer que tu cuerpo tolere mejor la carga progresivamente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>5. Cómo tratar la periostitis de forma efectiva</h2>
<p>&nbsp;</p>
<h3><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">1. Gestión de cargas</span></h3>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p>Es el punto más importante. No se trata de dejar de correr completamente, sino de ajustar la carga a lo que tu cuerpo puede tolerar en ese momento.</p>
<p>A veces será necesario reducir volumen o intensidad, pero siempre con la idea de volver a progresar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>2. Ejercicio terapéutico</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>El ejercicio es la base del tratamiento. No solo ayuda a reducir el dolor, sino que mejora la capacidad del tejido para soportar carga.</p>
<p>Especialmente importante:</p>
<ul>
<li>Trabajo de gemelos y sóleo.</li>
<li>Ejercicios de carga progresiva.</li>
<li>Mejora de la tolerancia al impacto.</li>
</ul>
<p>El objetivo es que tu cuerpo se vuelva más resistente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>3. Progresión controlada al running</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Uno de los errores más frecuentes es parar completamente… o volver demasiado rápido.</p>
<p>La clave está en una reintroducción progresiva del running, controlando:</p>
<ul>
<li><span style="color: #2d2d2d;"><b>Volumen.</b></span></li>
<li><span style="color: #2d2d2d;"><b>Intensidad.</b></span></li>
<li><span style="color: #2d2d2d;"><b>Frecuencia.</b></span></li>
</ul>
<p>Y aceptando que cierta molestia leve puede formar parte del proceso.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>4. Educación</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Entender lo que te pasa cambia completamente la forma de afrontarlo.</p>
<p>Saber que:</p>
<ol>
<li>No es una lesión “grave”.</li>
<li>No necesitas reposo absoluto.</li>
<li>Puedes mejorar con una buena progresión.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-max-width:100000000px;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-glow imageframe-11 hover-type-none" style="-webkit-box-shadow: 0 0 0px rgba(123,131,139,0.3);box-shadow: 0 0 0px rgba(123,131,139,0.3);"><img decoding="async" width="194" height="260" title="heel raises" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/03/heel-raises.jpeg" alt class="img-responsive wp-image-3648"/></span></div><div class="fusion-text fusion-text-32"><h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">5. ¿Cuándo deberías consultar?</h2>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Si te sientes identificado con alguna de estas situaciones, es buen momento para valorar tu caso:</span></p>
<p>✔Dolor en la tibia que aparece al correr.</p>
<p>✔Molestias que no desaparecen con el reposo.</p>
<p>✔Recaídas frecuentes al volver a entrenar.</p>
<p>✔Sensación de no saber cómo progresar sin dolor.</p>
<h2 class="" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">Conclusiones</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>La periostitis tibial no es simplemente una inflamación. Es un problema de sobrecarga mal gestionada en el tiempo.</b></p>
<p><b>Y la solución no está en parar indefinidamente, sino en aprender a cargar mejor, progresar de forma adecuada y mejorar la capacidad de tu cuerpo.</b></p>
<p><b>Con el enfoque correcto, puedes volver a correr… y hacerlo mejor que antes. <a href="https://activefisio.es/#RESERVA">Pide cita</a> si tu periostitis no te deja rendir al 100%.</b></p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">Bibliografía</h2>
<p><i><b style="font-size: 13px;" data-fusion-font="true"> </b></i></p>
<p><i><b style="font-size: 13px;" data-fusion-font="true">Winters M. The diagnosis and management of medial tibial stress syndrome: an evidence update. Unfallchirurg. 2020;123(Suppl 1):S15–S19.</b></i></p>
</div></div></div></div></div>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Pubalgia? No exactamente: entendiendo de verdad el dolor inguinal.</title>
		<link>https://activefisio.es/dolor-inguinal-pubalgia-fisioterapia-palma?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=dolor-inguinal-pubalgia-fisioterapia-palma</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alberto Saura Rodríguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Mar 2026 16:08:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pubalgia]]></category>
		<category><![CDATA[abdominales]]></category>
		<category><![CDATA[actividad física]]></category>
		<category><![CDATA[aductor]]></category>
		<category><![CDATA[bienestar]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Si tienes dolor en la ingle o la cadera, es muy probable que alguien te haya dicho que tienes pubalgia, un desequilibrio muscular o que “los abdominales y los aductores no trabajan bien juntos”. Durante años, esta explicación ha sido la más habitual. Sin embargo, hoy sabemos que es incompleta y, en muchos casos,  [...]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-9 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% / 2 );margin-right: calc(-4% / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-8 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:15px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:15px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div class="fusion-text fusion-text-33"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="text-align: justify; --fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"><span style="color: #2d2d2d; font-size: 16px; font-weight: 500; background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Si tienes dolor en la ingle o la cadera, es muy probable que alguien te haya dicho que tienes pubalgia, un desequilibrio muscular o que “los abdominales y los aductores no trabajan bien juntos”.</span></h2>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Durante años, esta explicación ha sido la más habitual. Sin embargo, hoy sabemos que es incompleta y, en muchos casos, errónea.</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="text-align: justify; --fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"><span style="color: #2d2d2d; font-size: 16px; font-weight: 500; background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 21px;" data-fusion-font="true">En este artículo queremos ayudarte a entender qué es realmente el dolor inguinal, por qué el término pubalgia se ha quedado obsoleto y cómo lo abordamos en Activefisio, clínica de fisioterapia en Palma de Mallorca, con tratamientos basados en la mejor evidencia científica disponible.</span></h2>
</div><div class="fusion-text fusion-text-34"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">1. El mito de la pubalgia y el “desequilibrio muscular”</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Tradicionalmente, la pubalgia se ha explicado como un problema causado por un desequilibrio entre los músculos abdominales y los aductores.</span></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">El tratamiento solía centrarse en: <i><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Estirar aductores, f</span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">ortalecer abdominales, r</span></i><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><i>eposo prolongado, contrastes de temperatura, etc</i>.</span></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">El problema es que muchas personas no mejoraban, o el dolor reaparecía al volver a entrenar o a su actividad diaria.</p>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Actualmente, sabemos que:</p>
<ul>
<li>No existe una única causa para el dolor inguinal.</li>
<li>El dolor no siempre se explica por un desequilibrio muscular.</li>
<li>El término pubalgia no describe bien lo que realmente ocurre.</li>
</ul>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Por este motivo, en 2015 se propuso un nuevo marco conceptual para abordar este tipo de dolor.</span></p>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 25px;" data-fusion-font="true"> </span></p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">2. El nuevo concepto: dolor inguinal (Acuerdo de Doha)</h2>
<p><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><span style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true">En 2015, un grupo internacional de expertos en el tema, redefinieron el concepto de dolor inguinal en deportistas y personas activas mediante el </span><b style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Acuerdo de Doha,</b><span style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true"> <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4484366/pdf/bjsports-2015-094869.pdf">publicado en el British Journal of Sports Medicine</a>.</span></span></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">En lugar de hablar de pubalgia, se propone el término dolor inguinal, clasificado según la estructura principalmente implicada:</p>
<h3 style="text-align: justify; line-height: 21px;">Tipos de dolor inguinal</h3>
<p>&nbsp;</p>
<ol>
<li><b>Dolor inguinal relacionado con aductores.</b></li>
<li><b>Dolor inguinal relacionado con el psoas-ilíaco.</b></li>
<li><b>Dolor inguinal relacionado con la región inguinal (canal inguinal).</b></li>
<li><b>Dolor inguinal relacionado con la sínfisis púbica.</b></li>
<li><b>Dolor de cadera (FAI, labrum, etc.)</b></li>
<li><b>Dolor inguinal de origen no musculoesquelético.</b></li>
</ol>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Esto es clave: <b>no todo dolor en la ingle es lo mismo, ni se trata igual</b>.</p>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-12 hover-type-none"><img decoding="async" width="300" height="127" title="custom-–-6-1024&#215;435" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/custom-–-6-1024x435-1-300x127.jpg" alt class="img-responsive wp-image-3625" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/custom-–-6-1024x435-1-200x85.jpg 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/custom-–-6-1024x435-1-400x170.jpg 400w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/custom-–-6-1024x435-1-600x255.jpg 600w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/custom-–-6-1024x435-1-800x340.jpg 800w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/custom-–-6-1024x435-1.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 300px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-35"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px"></h2>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">3. ¿Entonces… por qué aparece el dolor en la ingle?</h2>
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 21px;" data-fusion-font="true">El dolor inguinal suele ser el resultado de una combinación de factores, no de una sola causa:</span></p>
<ul>
<li><b>Exceso o mala gestión de cargas (entrenamiento, trabajo, deporte).</b></li>
<li><b>Movimientos repetidos de alta demanda (cambios de dirección, golpeo, aceleraciones).</b></li>
<li><b>Déficits de fuerza, control o tolerancia de los tejidos.</b></li>
<li><b>Dolor persistente con sensibilización del sistema nervioso.</b></li>
<li><b>Alteraciones de movilidad o función de la cadera.</b></li>
</ul>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Por eso, buscar una única estructura “culpable” suele ser un error.</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">4. ¿Cómo tratamos el dolor inguinal en ActiveFisio?</h2>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 25px;" data-fusion-font="true"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 21px;" data-fusion-font="true">En Activefisio abordamos el dolor inguinal desde un enfoque individualizado, activo y basado en la evidencia, dejando atrás tratamientos pasivos aislados o soluciones genéricas.</span></p>
<h3 style="text-align: justify; line-height: 21px;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">1. Ejercicio terapéutico específico</span></h3>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">El ejercicio es la <b>base del tratamiento </b>con el fin de:</p>
<p>&nbsp;</p>
<div style="text-align: center;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><b>Mejorar la capacidad de los tejidos </b>(fuerza, elasticidad, resistencia)<b> para tolerar carga del deporte.</b></span></div>
<p>&nbsp;</p>
<div style="text-align: center;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Reducir el dolor.</span></div>
<p>&nbsp;</p>
<div style="text-align: center;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);">Prevenir recaídas.</span></div>
<p style="text-align: center;"><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"> </span></p>
<h3 style="text-align: justify; line-height: 21px;">2. Tecnología aplicada: superinductiva y diatermia</h3>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Utilizamos tecnología como complemento, integradas dentro de un plan activo y no de forma aislada.</p>
<ul>
<li>Terapia superinductiva: para modular dolor, facilitar activación muscular y mejorar la función.</li>
<li><a href="https://activefisio.es/diatermia-palma-mallorca">Diatermia</a>: para favorecer procesos de recuperación tisular y reducir síntomas.</li>
</ul>
<h3 style="text-align: justify; line-height: 21px;">3. Programación y gestión de cargas</h3>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Uno de los factores más importantes (y más olvidados). Para ello, <b>a</b><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><b>justamos cuánto, cómo y cuándo cargas la zona</b>, <b>p</b></span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><b>rogresamos de forma controlada </b>(con parámetros y evaluaciones marcadas) y <b>e</b></span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><b>vitamos tanto el reposo excesivo como la sobrecarga precoz</b>.</span></p>
<h3 style="text-align: justify; line-height: 21px;">4. Educación y comprensión del dolor</h3>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Una de las claves para recuperarte al 100% es entender qué te pasa. Ya que la comprensión de tu problema te <b>reducirá </b><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><b>el miedo al movimiento</b>, <b>m</b></span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><b>ejorará la adherencia al tratamiento</b> y <b>a</b></span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0);"><b>celerará la recuperación</b>.</span></p>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-max-width:100000000px;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-glow imageframe-13 hover-type-none" style="-webkit-box-shadow: 0 0 0px rgba(123,131,139,0.3);box-shadow: 0 0 0px rgba(123,131,139,0.3);"><img decoding="async" width="300" height="169" title="Paloff pubalgia" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/maxresdefault-1-300x169.jpg" alt class="img-responsive wp-image-3626" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/maxresdefault-1-200x113.jpg 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/maxresdefault-1-400x225.jpg 400w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/maxresdefault-1-600x338.jpg 600w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/maxresdefault-1-800x450.jpg 800w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/maxresdefault-1-1200x675.jpg 1200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2026/01/maxresdefault-1.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 1200px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-36"><h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">5. ¿Cuándo deberías consultar?</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true">✔ </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Si tienes dolor en la ingle o la cadera desde hace semanas o meses.</span></p>
<p style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true">✔ Si te han dicho que tienes pubalgia pero no mejoras.</p>
<p style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true">✔ Si el dolor vuelve cada vez que aumentas la actividad.</p>
<p style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true">✔ Si quieres un abordaje activo, actualizado y basado en ciencia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2 class="fusion-responsive-typography-calculated" style="--fontsize: 28; line-height: 1;" data-fontsize="28" data-lineheight="28px">Conclusiones</h2>
<p><b> </b></p>
<p style="text-align: justify;"><b style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Si te has sentido identificado leyendo este artículo, no significa que tengas que dejar de moverte ni de entrenar.</b></p>
<p style="text-align: justify;"><b style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Significa que tu cuerpo está sufriendo por el exceso de carga o déficits del sistema musculoesquelético.</b></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 21px;" data-fusion-font="true">En consulta estamos especializados en el tratamiento del dolor musculoesquelético y deportivo, aplicando los modelos más actuales de rehabilitación.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true">👉</span><b> <span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Si tienes dolor inguinal o de cadera, te ayudamos a entenderlo y tratarlo de forma eficaz.</span></b></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true">Puedes </span><a style="line-height: 21px;" href="https://app.reasoningphysios.com/CitaOnline/citaLogin.aspx?clinica=511&amp;codigoImgLog=D047AF0B4DBA0FC8E1DA7251C5622DC800922978" data-fusion-font="true">pedir cita</a><span style="line-height: 21px;" data-fusion-font="true"> directamente en Activefisio y empezar a trabajar tu lesión con criterio y sin miedo.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Bibliografía</h2>
<p><i><span style="font-size: 12px;" data-fusion-font="true"><b>Weir A, Brukner P, Delahunt E, Ekstrand J, Griffin D, Khan KM, et al. Doha agreement meeting on terminology and definitions in groin pain in athletes. Br J Sports Med. 2015;49(12):768–74.</b></span></i></p>
</div></div></div></div></div>
<p>La entrada <a href="https://activefisio.es/dolor-inguinal-pubalgia-fisioterapia-palma">¿Pubalgia? No exactamente: entendiendo de verdad el dolor inguinal.</a> se publicó primero en <a href="https://activefisio.es">Activefisio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Dolor lumbar cuando te agachas, giras o entrenas: no es casualidad</title>
		<link>https://activefisio.es/dolor-lumbar-patrones-movimiento-repetidos?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=dolor-lumbar-patrones-movimiento-repetidos</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ramón Lleonart]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 18 Dec 2025 15:28:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Lumbar]]></category>
		<category><![CDATA[ciática]]></category>
		<category><![CDATA[dolor lumbar]]></category>
		<category><![CDATA[hernia]]></category>
		<category><![CDATA[hernia discal]]></category>
		<category><![CDATA[lumbalgia]]></category>
		<category><![CDATA[sobrecarga espalda]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Introducción Hay personas a las que les duele la espalda siempre en los mismos movimientos: al agacharse, al girar, al levantar peso, al correr o al entrenar en el gimnasio. No es mala suerte. Y tampoco significa que tengas una lesión grave. En muchos casos, el problema no es el movimiento, sino cómo y  [...]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-10 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% / 2 );margin-right: calc(-4% / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-9 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:15px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:15px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div class="fusion-text fusion-text-37"><h2>Introducción</h2>
<p>Hay personas a las que les duele la espalda siempre en los mismos movimientos:</p>
<p>al agacharse, al girar, al levantar peso, al correr o al entrenar en el gimnasio.</p>
<p>No es mala suerte.</p>
<p>Y tampoco significa que tengas una lesión grave.</p>
<p>En muchos casos, el problema no es el movimiento, sino cómo y cuántas veces lo repites.</p>
</div><div class="fusion-separator fusion-full-width-sep" style="align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;width:100%;"><div class="fusion-separator-border sep-single sep-solid" style="--awb-height:20px;--awb-amount:20px;--awb-sep-color:var(--awb-color6);border-color:var(--awb-color6);border-top-width:1px;"></div></div><div class="fusion-text fusion-text-38"><h2></h2>
<h2>1. El cuerpo aprende… incluso lo que no le conviene</h2>
<p>Tu cuerpo es muy bueno aprendiendo patrones.</p>
<p>Si durante años te agachas siempre igual, giras siempre igual o cargas siempre igual, tu sistema se adapta.</p>
<p><span style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">El problema aparece cuando: </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 25px;" data-fusion-font="true">una zona de la espalda empieza a moverse antes que otras, se mueve más de lo que le toca o asume siempre la misma parte del esfuerzo. Con el tiempo, esa repetición constante puede generar irritación, no porque el tejido sea débil, sino porque no hay reparto del trabajo.</span></p>
<h2>2. Por qué el dolor lumbar aparece siempre en los mismos gestos</h2>
<p>Esto es algo que muchos pacientes reconocen enseguida:</p>
<p style="text-align: center;">“Me duele al inclinarme hacia delante”</p>
<p style="text-align: center;">“Siempre noto el pinchazo al girar”</p>
<p style="text-align: center;">“En el gimnasio hay ejercicios que siempre me cargan”</p>
<p style="text-align: center;">“Corriendo, al final, la espalda se queja”</p>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">Cuando el dolor se repite en gestos concretos, suele indicar que la columna lumbar está participando más de lo que debería, mientras otras zonas (caderas, dorsal, piernas) participan menos.</p>
<p>No es un fallo.</p>
<p>Es un patrón aprendido.</p>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-14 hover-type-none"><img decoding="async" width="600" height="338" alt="No existe la forma correcta de levantar peso. Mejor variar que siempre hacerlo igual" title="Levantar peso correctamente" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/12/2-1024x576-1-600x338.png" class="img-responsive wp-image-3534" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/12/2-1024x576-1-200x113.png 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/12/2-1024x576-1-400x225.png 400w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/12/2-1024x576-1-600x338.png 600w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/12/2-1024x576-1-800x450.png 800w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2025/12/2-1024x576-1.png 1024w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 600px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-39"><h2>3. ¿Por qué no le pasa a todo el mundo?</h2>
<p><span style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">Porque no todos tenemos: </span><span style="background-color: rgba(0, 0, 0, 0); line-height: 25px;" data-fusion-font="true">el mismo historial deportivo, las mismas horas sentados, la misma carga semanal o la misma capacidad de recuperación. Dos personas pueden hacer el mismo ejercicio y solo una tener dolor lumbar.</span></p>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">La diferencia suele estar en:</p>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">&#8211; cómo distribuyen el movimiento</p>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">&#8211; cómo gestionan la carga</p>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">&#8211; y cuánto margen de adaptación tiene su cuerpo en ese momento</p>
<h2>4. La clave no es “corregirte”, sino enseñarte alternativas</h2>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">Aquí viene uno de los errores más comunes:</p>
<h3 style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">Intentar evitar el movimiento que duele.</h3>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">Evitarlo no soluciona el problema.</p>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">Enseñarle al cuerpo otras formas de moverse, sí.</p>
<p style="line-height: 25px;" data-fusion-font="true">El objetivo es que tu espalda deje de ser siempre la protagonista.</p>
<h3>Algunas estrategias habituales en nuestra consulta son:</h3>
<p>&#8211; Aprender a usar más la cadera al agacharte</p>
<p>&#8211; Mejorar la participación del tronco alto y las piernas</p>
<p>&#8211; Introducir variabilidad (no hacer siempre el mismo gesto igual)</p>
<p>&#8211; Dosificar la carga y el volumen de entrenamiento</p>
<p>&#8211; Entrenar el control, no solo la fuerza</p>
<p>Cuando el movimiento se reparte mejor, el dolor suele disminuir.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div><div class="fusion-image-element " style="text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);"><span class=" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-15 hover-type-none"><img decoding="async" width="620" height="349" alt="PERSONA REALIZANDO EJERCICIO DE ZANCADA" title="zancada-ficha-kh5E&#8211;620&#215;349@abc" src="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2023/09/zancada-ficha-kh5E-620x349@abc.jpeg" class="img-responsive wp-image-2333" srcset="https://activefisio.es/wp-content/uploads/2023/09/zancada-ficha-kh5E-620x349@abc-200x113.jpeg 200w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2023/09/zancada-ficha-kh5E-620x349@abc-400x225.jpeg 400w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2023/09/zancada-ficha-kh5E-620x349@abc-600x338.jpeg 600w, https://activefisio.es/wp-content/uploads/2023/09/zancada-ficha-kh5E-620x349@abc.jpeg 620w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, (max-width: 640px) 100vw, 620px" /></span></div><div class="fusion-text fusion-text-40"><p>&nbsp;</p>
<h2>5. Señales de que tu dolor lumbar puede estar relacionado con patrones repetidos</h2>
<p>Puedes identificarte si:</p>
<p>✔ el dolor aparece siempre con los mismos gestos</p>
<p>✔ notas alivio cuando cambias “la forma” de moverte</p>
<p>✔ no hay una lesión clara en pruebas de imagen</p>
<p>✔ el dolor mejora con ejercicio bien guiado</p>
<p>✔ empeora en épocas de más carga o estrés</p>
<p>En estos casos, trabajar el patrón suele ser más útil que buscar una causa estructural.</p>
<h2>Conclusiones</h2>
<p><b>Si te has sentido identificado leyendo este artículo, no significa que tengas que dejar de moverte ni de entrenar.</b></p>
<p><b>Significa que tu cuerpo necesita aprender a repartir mejor el esfuerzo.</b></p>
<p>En consulta valoramos cómo te mueves, qué gestos te generan molestias y cómo adaptar el ejercicio a tu día a día y a tu deporte, sin dejar de entrenar ni de cuidarte.</p>
<p>👉<b> Si convives con dolor lumbar recurrente o siempre aparece con los mismos movimientos, una valoración individual puede marcar la diferencia.</b></p>
<p>Puedes <a href="https://app.reasoningphysios.com/CitaOnline/citaLogin.aspx?clinica=511&amp;codigoImgLog=D047AF0B4DBA0FC8E1DA7251C5622DC800922978">pedir cita</a> directamente en Activefisio y empezar a trabajar tu espalda con criterio y sin miedo.</p>
</div></div></div></div></div>
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