¿Tienes dolor de cadera y no sabes exactamente qué puede estar pasando?
Cuando hablamos de “dolor de cadera”, normalmente pensamos que el problema está dentro de la propia articulación. Sin embargo, el dolor que sentimos alrededor de la cadera puede tener diferentes orígenes.
Músculos, tendones, articulaciones e incluso la columna lumbar pueden provocar molestias que sentimos en esta zona.
Por eso, una de las primeras cosas que puede ayudarnos a orientarnos es algo tan sencillo como preguntarnos:
¿Dónde me duele exactamente?
Aunque la localización no permite saber por sí sola cuál es la causa, puede darnos algunas pistas importantes.
En este artículo vamos a repasar algunas de las causas más habituales o relevantes del dolor de cadera según la zona en la que aparecen las molestias.
1. ¿Dónde te duele?
Antes de hablar de enfermedades concretas, podemos dividir el dolor de cadera en tres grandes zonas:
- Parte delantera o ingle
- Parte lateral de la cadera
- Parte posterior o glútea
Esta clasificación puede ayudarnos a entender mejor de dónde podría proceder el dolor.
Pero hay que tener algo en cuenta: las diferentes causas pueden solaparse. Es decir, una misma patología puede producir dolor en más de una zona y dos personas con el mismo problema pueden experimentar síntomas diferentes.
Por eso, piensa en esta clasificación como una forma de orientarnos, no como una manera de realizar un diagnóstico.
2. Dolor en la parte delantera o en la ingle
Cuando el dolor aparece principalmente en la parte delantera de la cadera o en la zona de la ingle, una de las posibilidades es que esté relacionado con la propia articulación de la cadera.
Artrosis de cadera
La artrosis es una de las patologías que debemos tener en cuenta, especialmente a medida que aumenta la edad.
Puede producir dolor en la ingle, rigidez y dificultad para realizar algunos movimientos cotidianos, como caminar, subir escaleras o ponerse determinados zapatos.
El dolor puede aparecer especialmente al mover la cadera o después de determinadas actividades.
Pero tener cambios relacionados con la artrosis en una prueba de imagen no significa necesariamente que esos cambios sean los responsables de las molestias.
Pinzamiento femoroacetabular
Otra posibilidad es el denominado pinzamiento femoroacetabular, relacionado con determinadas características de la forma de los huesos que forman la articulación de la cadera.
Puede aparecer en personas jóvenes y físicamente activas y relacionarse con dolor en la ingle, especialmente durante determinados movimientos de la cadera.
Sin embargo, aquí también es importante evitar sacar conclusiones únicamente a partir de una radiografía o una resonancia.
Una determinada forma de la cadera puede aparecer también en personas que no tienen dolor.
Por eso, encontrar esta característica en una prueba de imagen no significa automáticamente que tengamos un problema que necesite tratamiento.
Otras posibles causas
También existen otras estructuras que pueden provocar dolor en esta zona, como los tendones de algunos músculos, entre ellos el iliopsoas o los aductores, así como problemas relacionados con el labrum o la región púbica.
No todas estas causas son igual de frecuentes ni tienen las mismas características, por lo que será necesario valorar cada caso de manera individual.

3. Dolor en el lateral de la cadera
Si el dolor aparece principalmente en la parte exterior de la cadera, la situación puede ser diferente.
Una de las causas importantes que debemos conocer es el síndrome de dolor trocantérico mayor.
Este término engloba diferentes problemas que pueden producir dolor alrededor de la parte lateral de la cadera.
¿Y qué pasa con la famosa “bursitis de cadera”?
Durante mucho tiempo, cuando una persona presentaba dolor en esta zona, era habitual hablar de bursitis trocantérica.
Sin embargo, actualmente sabemos que el dolor lateral de cadera puede estar relacionado con diferentes estructuras y que los tendones de los músculos glúteos, especialmente el glúteo medio y el glúteo menor, tienen un papel importante en muchos casos.
Por eso, no siempre es correcto resumir todo el dolor lateral de cadera diciendo simplemente:
“Tienes una bursitis”.
En algunas personas puede existir afectación de los tendones glúteos, de las bursas u otras estructuras próximas.
El dolor puede aparecer al caminar, subir escaleras, correr o permanecer tumbado sobre el lado afectado, aunque los síntomas pueden variar bastante de una persona a otra.
4. Dolor en la parte posterior o en el glúteo
Cuando sentimos dolor detrás de la cadera, especialmente en la zona del glúteo, es importante recordar algo:
No todo dolor que sentimos cerca de la cadera procede de la articulación de la cadera.
En esta zona existen otras estructuras que pueden producir dolor.
La columna lumbar
En algunas ocasiones, el origen del dolor puede encontrarse en la columna lumbar.
Los problemas de la zona lumbar pueden producir dolor que se percibe en el glúteo o alrededor de la cadera, aunque la persona pueda sentir que “le duele la cadera”.
Por eso, cuando alguien presenta dolor en esta zona, también es importante valorar la espalda y no centrarse únicamente en la articulación de la cadera.
Articulación sacroilíaca
La zona donde la columna se une con la pelvis también puede formar parte del diagnóstico diferencial del dolor posterior.
La articulación sacroilíaca puede producir molestias en la región glútea y, en determinadas personas, puede ser necesario valorar si está relacionada con los síntomas.
Tendones de los isquiotibiales
Otra posibilidad, especialmente relevante en personas físicamente activas, es la tendinopatía proximal de los isquiotibiales.
Estos músculos se encuentran en la parte posterior del muslo y sus tendones se unen cerca de la pelvis.
Cuando existe un problema en esta zona, puede aparecer dolor alrededor del glúteo, especialmente en actividades como correr o realizar determinados movimientos.
Como ocurre con el resto de las patologías que hemos comentado, la localización del dolor nos da pistas, pero no permite saber por sí sola cuál es su origen.
5. ¿Siempre significa que hay una lesión en la cadera?
Esta es una pregunta muy importante.
Cuando tenemos dolor, es habitual pensar que necesitamos encontrar una lesión concreta que explique exactamente lo que estamos sintiendo.
Y las pruebas de imagen pueden ser muy útiles para obtener información sobre lo que ocurre en nuestro cuerpo.
Sin embargo, una imagen no siempre cuenta toda la historia.
En radiografías, resonancias o ecografías pueden aparecer determinados cambios o alteraciones en personas que no tienen ningún dolor.
Esto puede ocurrir, por ejemplo, con algunos cambios relacionados con la artrosis o con determinadas características de la forma de la cadera.
Por eso, encontrar una alteración en una prueba no significa automáticamente:
“Esta es la causa de mi dolor”.
Para entender de dónde puede venir un problema, es necesario tener en cuenta el conjunto de la situación:
- Dónde aparece el dolor;
- Cuándo aparece;
- Qué movimientos lo provocan;
- Qué actividades lo modifican;
- Cómo ha comenzado;
- Antecedentes de lesiones o enfermedades;
- Resultados de la exploración física.
La prueba de imagen puede aportar información muy valiosa, pero debe interpretarse junto con los síntomas y la valoración clínica.
6. ¿Cuándo debería consultar a un profesional?
No todos los dolores de cadera necesitan el mismo tratamiento ni requieren necesariamente una prueba de imagen.
En muchas ocasiones, una valoración clínica puede aportar información suficiente para comenzar a entender qué puede estar ocurriendo y qué podemos hacer para mejorar.
Sin embargo, es especialmente importante consultar con un profesional sanitario si el dolor:
- Aparece después de un traumatismo importante;
- Es muy intenso;
- Impide apoyar o caminar con normalidad;
- Se acompaña de fiebre u otros síntomas generales;
- Aparece de forma inexplicable y persiste;
- Empeora progresivamente;
- Limita de manera importante actividades como caminar, trabajar, dormir o practicar deporte.
Una valoración profesional permite analizar el problema de forma individual y determinar si es necesario realizar pruebas adicionales o iniciar un tratamiento específico.
7. Entonces, ¿de dónde puede venir mi dolor de cadera?
Como hemos visto, no existe una única causa del dolor de cadera.
La zona en la que sentimos las molestias puede ayudarnos a orientarnos:
Si duele delante o en la ingle
Podemos encontrar problemas relacionados con la propia articulación, como la artrosis o determinados problemas relacionados con la morfología de la cadera. También pueden estar implicados tendones y otras estructuras cercanas.
Si duele en el lateral
Una posibilidad importante es el síndrome de dolor trocantérico mayor, dentro del cual pueden estar implicados los tendones de los músculos glúteos y otras estructuras de la zona.
Si duele detrás o en el glúteo
Hay que tener en cuenta que el origen puede no estar en la propia cadera. La columna lumbar, la región sacroilíaca o los tendones de los isquiotibiales son algunas de las posibilidades.
Pero esta clasificación tiene una finalidad orientativa.
Dos personas pueden tener dolor en el mismo lugar por motivos diferentes y una misma patología puede producir síntomas en zonas distintas.
Por eso, si tienes dolor de cadera, no es suficiente con saber dónde te duele.
También necesitamos conocer cómo empezó, qué actividades lo provocan, qué movimientos lo modifican y qué otros síntomas pueden estar presentes.
8. La importancia de valorar cada caso de forma individual
Una de las ideas más importantes que podemos extraer es que no deberíamos intentar diagnosticar un dolor de cadera únicamente por su localización.
Que te duela la ingle no significa automáticamente que tengas artrosis.
Que te duela el lateral no significa necesariamente que tengas una bursitis.
Y que te duela el glúteo no significa que el problema tenga que estar en la cadera.
La localización es simplemente una de las piezas del puzzle.
Para completar ese puzzle es necesario combinar la información de los síntomas con la exploración física y, cuando sea necesario, las pruebas complementarias.
Este enfoque también nos ayuda a evitar otro error frecuente: pensar que encontrar una alteración en una resonancia significa necesariamente que hemos encontrado la causa del dolor.
La persona y sus síntomas deben estar en el centro de la valoración, no únicamente la imagen.
9. En resumen: el dolor de cadera puede tener muchos orígenes
Cuando hablamos de dolor de cadera, es importante recordar que no siempre estamos hablando de un problema dentro de la articulación de la cadera.
El lugar donde sentimos el dolor puede darnos algunas pistas:
- Delante o en la ingle: puede estar relacionado con la articulación de la cadera, aunque también pueden participar otras estructuras.
- En el lateral: puede estar relacionado con el síndrome de dolor trocantérico mayor y los tendones de los músculos glúteos, entre otras posibilidades.
- Detrás o en el glúteo: puede tener relación con la columna lumbar, la región sacroilíaca, los tendones de los isquiotibiales u otras estructuras.
Pero recuerda:
Dónde te duele puede darnos una pista, pero no nos dice por sí solo qué tienes.
El dolor de cadera puede tener diferentes causas y algunas de ellas pueden presentar síntomas muy parecidos.
Por eso, si tienes molestias que persisten o limitan tu día a día, una valoración individual puede ayudarte a entender mejor de dónde puede venir tu dolor y qué puedes hacer para recuperarte.