Si estudias o trabajas muchas horas delante de un ordenador, utilizas el móvil con frecuencia o pasas gran parte del día sentado, probablemente te hayas preguntado alguna vez si todo ese tiempo puede estar afectando a tu cuello.
Es una situación bastante habitual. Después de varias horas trabajando, estudiando o utilizando el móvil pueden aparecer molestias, rigidez o dolor en la zona cervical.
Y es entonces cuando solemos buscar una explicación sencilla:
“Me duele el cuello porque estoy demasiado tiempo sentado”.
O quizá:
“Es por la postura que tengo cuando miro el móvil”.
Pero ¿realmente es tan sencillo?
La relación entre pasar tiempo realizando actividades sedentarias y el dolor cervical existe, pero la ciencia nos muestra que es bastante más compleja de lo que parece.
Una revisión sistemática publicada en 2023 estudió precisamente esta cuestión. Y sus resultados nos ayudan a entender por qué no podemos reducir el dolor de cuello simplemente a “estar demasiado sentado“.
1. ¿Qué entendemos por comportamiento sedentario?
Cuando hablamos de sedentarismo, muchas veces pensamos simplemente en pasar demasiado tiempo sentado y hacer poco ejercicio.
Sin embargo, el concepto es algo más amplio.
En la investigación se han estudiado diferentes actividades que realizamos durante periodos prolongados con muy poco movimiento, como:
- Trabajar o estudiar con un ordenador
- Utilizar el teléfono móvil
- Ver la televisión
- Jugar a videojuegos
- Utilizar una Tablet
- Permanecer sentado durante largos periodos.
Y aquí aparece una primera idea importante:
No todas las actividades sedentarias son exactamente iguales.
No es lo mismo estar sentado viendo una película que trabajar varias horas delante de un ordenador o pasar mucho tiempo mirando el móvil.
Por eso, si queremos saber si el sedentarismo está relacionado con el dolor cervical, tenemos que mirar qué tipo de actividad estamos realizando y no únicamente cuánto tiempo permanecemos sentados.
2. ¿Qué relación existe entre el sedentarismo y el dolor cervical?
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2023 analizó los estudios disponibles sobre la relación entre los comportamientos sedentarios y el dolor cervical.
En conjunto, los resultados encontraron que las personas que realizaban con mayor frecuencia determinados comportamientos sedentarios presentaban también más dolor cervical.
Pero hay una palabra especialmente importante: relación.
Encontrar que dos cosas aparecen relacionadas no significa necesariamente que una sea la causa de la otra.
Por ejemplo, imaginemos que observamos que las personas que pasan más tiempo sentadas tienen más dolor de cuello. Podríamos pensar que estar sentado provoca el dolor.
Pero también podría ocurrir que una persona que ya tiene dolor cervical reduzca determinadas actividades y pase más tiempo sentada.
Por eso, con la evidencia disponible no podemos afirmar:
“El sedentarismo causa dolor cervical”.
Lo que sí podemos decir es:
“Determinados comportamientos sedentarios se relacionan con una mayor frecuencia de dolor cervical”.
Esta diferencia puede parecer pequeña, pero es fundamental para entender correctamente lo que nos dice la ciencia.
3. No todo el sedentarismo parece relacionarse igual con el dolor de cuello
Este es uno de los aspectos más interesantes de la revisión.
Cuando los investigadores analizaron diferentes comportamientos por separado, descubrieron que la relación con el dolor cervical no era igual en todos los casos.
💻 ¿Y qué ocurre con el ordenador?
El uso del ordenador apareció relacionado con una mayor frecuencia de dolor cervical.
Esto puede tener sentido teniendo en cuenta que muchas personas pasan varias horas seguidas estudiando o trabajando delante de una pantalla.
Pero esto no significa que podamos afirmar que:
“Utilizar el ordenador provoca dolor de cuello”.
Una persona puede utilizar el ordenador durante muchas horas y no tener dolor, mientras que otra puede desarrollar molestias con una exposición aparentemente similar.
El ordenador puede formar parte de la explicación en algunas personas, pero no podemos considerarlo una causa única.
📱 ¿Y el teléfono móvil?
Con el teléfono móvil también se encontró una relación con el dolor cervical.
De hecho, esta relación fue más marcada que la observada con otros comportamientos analizados.
Sin embargo, los resultados fueron bastante diferentes entre los estudios, por lo que debemos interpretarlos con cautela.
Lo que sí podemos decir es que el uso del teléfono móvil apareció relacionado con una mayor frecuencia de dolor cervical.
Esto nos permite alejarnos de una idea demasiado sencilla: no se trata necesariamente de que “mirar hacia abajo sea malo para el cuello”, sino de que determinadas formas de utilizar el móvil pueden estar relacionadas con el dolor dentro de un contexto mucho más amplio.
🪑 ¿Y simplemente estar sentado?
Aquí encontramos uno de los resultados más interesantes.
Cuando los investigadores estudiaron específicamente el tiempo que las personas permanecían sentadas, no encontraron una relación suficientemente clara con el dolor cervical.
Esto es importante porque pone en cuestión una idea muy extendida:
“Si estás muchas horas sentado, acabarás teniendo dolor cervical”.
La evidencia analizada no permite hacer una afirmación tan sencilla.
Por tanto, estar sentado durante mucho tiempo no parece explicar por sí solo la aparición del dolor cervical.
4. ¿Por qué puede existir esta relación?
Esta es probablemente una de las preguntas más difíciles de responder.
La revisión nos permite observar que determinados comportamientos sedentarios están relacionados con el dolor cervical, pero no permite saber exactamente por qué ocurre.
Y esto es importante porque el dolor de cuello no depende únicamente de una postura.
En él pueden influir diferentes aspectos relacionados con:
- El trabajo o los estudios;
- La actividad física;
- Determinados hábitos y comportamientos;
- Factores psicológicos;
- Factores relacionados con el sistema musculoesquelético;
- Las características particulares de cada persona.
Por eso, decir:
“Te duele el cuello porque tienes mala postura”
es probablemente una explicación demasiado sencilla.
Una determinada posición puede formar parte de una actividad, pero eso no significa automáticamente que sea la causa del dolor.
De hecho, dos personas pueden pasar muchas horas delante de un ordenador y tener experiencias completamente diferentes: una puede tener dolor cervical y otra no.
El dolor no depende únicamente de cómo colocamos el cuello.
5. Entonces, ¿estar sentado es malo para el cuello?
Después de todo lo anterior, podemos volver a la pregunta inicial.
¿Estar sentado es malo para el cuello?
La respuesta que podemos extraer de esta revisión es:
No podemos afirmarlo de forma tan sencilla.
El tiempo sentado por sí solo no mostró una relación clara con el dolor cervical.
Sin embargo, sí aparecieron relaciones con determinados comportamientos, como el uso del ordenador y del teléfono móvil.
Esto nos enseña algo importante:
- No podemos meter todos los comportamientos sedentarios en el mismo saco.
Por eso, quizá sea más útil preguntarnos:
- ¿Qué actividad estoy realizando?
- ¿Durante cuánto tiempo?
- ¿Cómo es mi día a día?
- ¿Tengo otros factores que puedan estar relacionados con el dolor?
- ¿El dolor aparece únicamente durante esa actividad o también en otros momentos?
En lugar de pensar simplemente:
“Estoy sentado demasiadas horas, por eso me duele el cuello”.
El dolor cervical suele ser mucho más complejo que eso.
6. El dolor cervical no depende de un único factor
Una de las ideas más importantes que deberíamos llevarnos de este artículo es que el dolor cervical es multifactorial.
Esto significa que pueden intervenir diferentes factores y que no todos tienen la misma importancia en todas las personas.
Por ejemplo, pueden influir aspectos relacionados con:
- El trabajo o los estudios
- La actividad física
- Determinados comportamientos
- Factores psicológicos
- Factores relacionados con el sistema musculoesquelético
- Las características individuales de cada persona
Esto explica por qué no existe una regla sencilla que permita predecir:
“Si haces esto durante tantas horas, te dolerá el cuello”.
También explica por qué una misma actividad puede producir experiencias diferentes en distintas personas.
Una persona puede trabajar ocho horas delante de un ordenador y no presentar dolor cervical, mientras que otra puede desarrollar molestias realizando una actividad similar.
Por tanto, cuando aparece dolor, no deberíamos buscar automáticamente una única causa.
Y tampoco deberíamos pensar que la solución consiste necesariamente en encontrar “la postura perfecta”.

7. ¿Qué podemos hacer si pasamos muchas horas delante de una pantalla y cuándo deberíamos consultar?
Si trabajas o estudias muchas horas delante de un ordenador, probablemente no sea necesario pensar que cada minuto que pasas sentado está perjudicando tu cuello.
La evidencia disponible no nos permite decir que exista una cantidad concreta de tiempo sentado a partir de la cual aparezca necesariamente dolor cervical.
Tampoco este estudio demuestra que hacer pausas con una frecuencia determinada evite el dolor de cuello.
Por eso, no sería correcto utilizar esta investigación para afirmar:
“Si haces una pausa cada 30 minutos, evitarás el dolor cervical”.
Si queremos hablar de pausas, ejercicio, ergonomía o cambios en el puesto de trabajo, debemos apoyarnos también en otras investigaciones que estudien específicamente estas estrategias.
Mientras tanto, puede ser razonable evitar pasar todo el día realizando exactamente la misma actividad, variar las tareas cuando sea posible y mantener una vida físicamente activa.
Pero, sobre todo, si tienes dolor, no es necesario asumir que el problema se debe simplemente a que estás sentado o a que tienes una mala postura.
¿Cuándo consultar a un profesional?
Si el dolor cervical persiste, empeora o empieza a limitar actividades importantes como trabajar, estudiar, practicar deporte o dormir, una valoración individual puede ser útil.
Un fisioterapeuta puede ayudarte a valorar el conjunto de factores que pueden estar relacionados con tu problema y establecer, si es necesario, un plan adaptado a tus necesidades.
Porque si el dolor cervical tiene diferentes posibles factores, el abordaje también debería adaptarse a cada persona.
8. La clave no es simplemente cuánto tiempo estás sentado
Entonces, ¿Qué podemos sacar en claro de todo esto?
La investigación disponible encuentra una relación entre determinados comportamientos sedentarios y el dolor cervical, pero esa relación no es igual para todas las actividades.
El uso del ordenador y del teléfono móvil apareció relacionado con una mayor frecuencia de dolor cervical.
Sin embargo, cuando se analizó simplemente el tiempo que las personas permanecían sentadas, no se encontró una relación suficientemente clara como para afirmar que pasar más horas sentado provoque más dolor cervical.
Y este probablemente sea el mensaje más importante:
No podemos decir simplemente que estar sentado provoca dolor de cuello.
El dolor cervical es multifactorial y puede estar relacionado con muchos aspectos diferentes de nuestra vida. El ordenador, el móvil o el tiempo que pasamos sentados pueden formar parte de ese contexto, pero no explican por sí solos por qué una persona tiene dolor.
Por eso, en lugar de obsesionarnos con encontrar una postura perfecta o con contar exactamente cuántas horas pasamos sentados, puede ser mucho más útil entender nuestro caso de forma global y valorar qué factores pueden estar influyendo realmente en nuestros síntomas.
En resumen
Pasar mucho tiempo sentado no significa necesariamente que vayas a tener dolor de cuello.
La investigación sí encuentra una relación entre algunos comportamientos sedentarios, como utilizar durante mucho tiempo el ordenador o el móvil, y el dolor cervical, pero eso no significa que estos sean necesariamente la causa.
El dolor de cuello es más complejo que una postura o una actividad concreta.
No se trata de tener miedo a sentarse, utilizar el ordenador o mirar el móvil. Se trata de entender que el dolor cervical puede depender de muchos factores y que cada persona necesita ser valorada de forma individual.
9. Bibliografía
Mazaheri-Tehrani S, Arefian M, Abhari AP, Riahi R, Vahdatpour B, Baradaran Mahdavi S, Kelishadi R. Sedentary behavior and neck pain in adults: A systematic review and meta-analysis. Preventive Medicine. 2023;175:107711.